Indicadores económicos
2017-05-25

Dólar (TRM)
$2.905,29
Dólar, Venta
$2.800,00
Dólar, Compra
$2.570,00
Café (Libra)
US$1,50
Euro
$3.251,89
UVR, Ayer
$250,07
UVR, Hoy
$250,11
Petróleo
US$51,36

Estado del tiempo
2017-05-25

marea

Marea min.: -16 cms.

Hora: 06:26

Marea max.: 28 cms.

Hora: 23:20

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 3 a 19 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.9 a 1.2 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 27 ºC
Máx. 34 ºC

Pico y placa
2017-05-25

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

1 - 2
Taxis
7 - 8
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

Video: Río Magdalena, un gigante que agoniza por el Fenómeno de El Niño

“Tendrán que pasar 20 años de sequía para que desaparezca el Río Magdalena, pero verlo tan disminuido como lo está en este momento es un dolor de cabeza para los que nos dedicamos a navegar por él. Han aparecido pequeñas islas en medio del río y el bajo caudal nos obliga a tener cuidado para no quedar encallados. Este río no es el mismo que alguna vez fue; este no es el río que recorrí con mi padre cuando apenas estaba aprendiendo a caminar”: Carlos Manjul, 52 años, Sitionuevo (Magdalena).

He aquí el gran río, el motor que desde sus inicios empujó el progreso del país. Tan cargado de historias que no se calculan las hojas que han llenado periodistas y escritores sobre las aventuras de sus navegantes y los cuentos de las poblaciones ubicadas en su ribera. He aquí el viejo Río Magdalena, hoy agonizante por las travesuras de un Niño que no le da respiro desde hace 4 años.

Jaime Pacheco, agricultor de 68 años, cada día sale de su casa en Salamina hacia la orilla del Magdalena. Se embarca en una pequeña chalupa y llega hasta una de las islas que se han formado en medio del río por el Fenómeno del Niño. En años anteriores, esta tierra fértil bañada por el río servía para cosechar todo tipo de alimentos que comercializaban con empresarios de Barranquilla, hoy, el bajo nivel del agua y el fuerte sol convierten rápidamente a estas islas en pequeños desiertos donde no florece la vida.

“Las condiciones del río están acabando con nosotros, con la agricultura que nos ha dado de comer desde hace varias generaciones. Todo lo que se siembra se muere y como no tenemos la posibilidad de tener motores para bombear no podemos regar los cultivos. Dependemos totalmente de la voluntad de la naturaleza”, narra Pacheco en la visita de El Universal al municipio de Salamina (Magdalena).

En Sabanagrande (Atlántico), Manuel Carrera, pescador de 54 años, lanza su atarraya desde la orilla del río con la idea de atrapar algo que sirva como carnada para continuar su pesca con un anzuelo y un nilón que llega hasta el centro del Magdalena. Regresar a casa con al menos tres peces, que hace unos meses era calificado como un mal día, hoy lo cataloga como una “bendición”, pues hay jornadas en las que finaliza con las manos vacías.

“No se puede pescar. Antes lanzaba la atarraya desde el barranco y sacaba hasta 5 pescados de buen tamaño en un solo viaje. Hoy solo pesco pequeños peces en la orilla que me sirven como carnada para la caña. Pescar uno, dos o tres peces de buen tamaño es lo mejor que se puede hacer con el río así. Pronto tendré que dedicarme a otra cosa si esto no mejora, lo malo es que he sido pescador desde que tengo uso de razón”, finalizó Carrera.

Ranking de noticias

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese