Cartagena de indias - Colombia
Lunes 05 Diciembre de 2016

Ediciones anteriores


Iniciar sesión

Del Amaracá:Un arbolito errante

A paso de paisaje, en una fiesta sin tiempo vivimos dos americanos el Ámaracá: Tierra de inmortales. Relatos de la magia continental.

No tengo mucho

poesía barata y a la mano.

No tengo mucho. Bah, miento; tengo un poco más que todo:
Solícita respuesta del universo a través de los apodados amigos,
amable presencia, en su sentido más verbo, de los que "acalaudan" la misma sangre,
Concurrida secuencia de suertes y sortilegios;
De amantes, la cotidianidad;
De enemistades,
Los ausentes.
No tengo mucho, ¡bah!;
El silencio que me circunda,
Cuatro paredes para escucharlo,
Tiempo de sobra, para controvertirlo.
Si se mira con ligereza y aún con cautela,
Puede que sea todo

Lo que, apenas, preciso.

¡Dios me libre!

“Pobre el diablo, que perdió la gracia de Dios” (Todos los nombres fueron cambiados, por poesía y respeto)

Ya había nacido para los años en que Pastrana, infructuoso, se quedó sentado delante de una bandera rasgada y maltrecha, literal, mientras perdía la potestad de dos departamentos del territorio colombiano. Desde entonces, el Caquetá y Putumayo son dos lugares vetados que, hasta hace poco, y sólo el putumayo, pude conocer. “conocer”, me río sarcástica; pude conocer, si se me permite sinceridad, la vivencia para los que no tienen micrófono. Ríos enteros que bañan nuestra azul bandera fueron teñidos de rojo sangre y cuerpos sin nombre, sin merecer tumba ni doliente.

La Tata de todos los puros santos

El hombre que hay en mí también escribe. "...La última vez que intentaron convencerme que la tata no existía les recordé que no tenía yo la culpa de haber cambiado, bajo su mando y siempre, cada una de las bombillas."

La vieja era como todos sus años; enjuta, servicial, testaruda para recibir ayuda. Al trasladarse por los corredores de la estancia, la tata arrastraba los pies friccionándolos, como buscando la aparición del fuego entre su calzado y el baldosín de granito. Alguna chispa lograría verle, quién sabe si de tanto observarla mientras lo hacía.

Volver

Indiscreciones del calor

Volver; ese verbo que se cristalizó hace unas semanas, cuando un avión abrió sus compuertas y desató ipso facto el calor característico de Cartagena. Hace, más o menos,un año que no pisaba el lugar, mi casa. Hace tres años y medio que no volvía.

Del Amaracá y ese Chile lindo (cavilaciones en el Saqsaywaman)

Balances y preparativos, para un nuevo año.

Comienza un nuevo ciclo,( al menos bancario, fiscal, lo que quieran) un nuevo aire se inaugura en este viaje de la vida. 

Del Amaracá y ese Chile lindo (cavilaciones en el Saqaywaman)

Balances y preparativos, para un nuevo año.

Comienza un nuevo ciclo, al menos bancario, fiscal, lo que quieran; un nuevo aire se inaugura en este viaje de la vida. 

"Tengo Derecho a ser feliz"

De techo seguro y buen clima. Rostros que valen la pena.

Usted puede ejecutarlo en su comunidad. Para eso fue diseñado.

"Tengo Derecho a ser feliz"

De techo seguro y buen clima. Rostros que valen la pena.

Usted puede ejecutarlo en su comunidad. Para eso fue diseñado.

De "los matices en mi placenta" y nuevos episodios que se acercan.

Entérese de lo que se viene, en las fechas venideras. https://www.facebook.com/events/511939695621616/

Cartagena suspira arte ¡Bienvenidos!

El Amaracá y Apilaresluz te invitan a los próximos espacios culturales que están gestando proyectos jóvenes independientes de Cartagena, Colombia y el mundo.

En Venezuela sí hay papel higiénico

"De lo que no se puede hablar, es mejor callarse". Ludwing Wittgenstein.

Durante meses nos imaginamos cruzando la frontera, cualquiera, hacia el país venezolano, sin marcarnos rumbos ni paisajes específicos y, más bien, con el claro objetivo de vivir en carne propia la situación manifestada por los medios.

De la feliz a la Heroica: ¡Sueño cumplido! ¡¡¡Gracias!!!

"El estado de cosas de nuestro continente es un reflejo de su conciencia; la realidad es una responsabilidad de esa conciencia. Seremos culpables, por acción y omisión, de toda debacle a la que asistimos" ILUYAÑA 0415-Gacetilla Ilustrada de las Américas.

El Amaracá, arbolito errante, ha llegado a su primer destino y desde aquí; la hermosa cartagena, fijaremos nuevos rumbos.

El fragmento que leerás hace parte de ILUYAÑA 0415, Gacetilla ilustrada de las Américas: noticias cortas sobre los quehaceres del continente, un vistazo a la creatvidad de nuestras culturas.

En ellas participaron artistas del continente y pretende convertirse en un documento de publicación periodica y distribución gratuita. Vamos a ver cómo nos va ese nuevo proyecto.

De las cavilaciones sobre las alturas, en el sur.

Y es así, en búsqueda de esas escenas que se parezcan a las recreadas en la imaginación, que terminas caminando, como nosotros, lugares de indómita belleza; buscando el júbilo de la sorpresa en cada paso, el espíritu menguado se siente redimido y sigue caminando.

Primero estuvo la montaña; la tierra apelotonada acercándose al cielo que, luego de distensiones y plancharse, se convierte en hábitat domable para el ser humano. De otra manera todo tránsito de necesidades fuera un original suplicio. Y en la realidad lo es, teniendo en cuenta que el cono sur está fraccionado y condicionado por lo atropellado de todo un sistema cordilleral que no se limita al circuito andino y de donde brota sin tregua las aguas más puras y deliciosas que pueda acceder el habitante de esta zona del mundo.

Los agites de la varieté del 339: ¡Gracias, Cartagena!

"...Bastaban un par de días para que el dos mil catorce se fuera sin la oportunidad de un espacio para la varieté, al del 339. Como siempre que se trata de los azares del destino, que a veces te llevan al límite probando tu capacidad de improvisación y aguante, nos aventamos a caminar las calles de Cartagena en busca del espacio ideal que nos diera la libertad de llevar a cabo el evento con el espíritu intacto en su razón de ser, sin el menoscabo típico infringido por las instituciones..."

Es el corredor de una clásica casa getsemanicense donde su habitante, guille, combina la sabiduría de los años con su pintura “Naif”, ese rótulo que, después investigando, se lo acuñan los franceses. Poco y nada le importan a guille los títulos, él simplemente hace lo que a bien tiene con su pintura, lanzando sus trazos como niño, desde el corazón, sin más técnica que lo aprendido en el curso de su vida, como “pintor de brocha gorda.” Soldadito y viajero en estancia. “Estoy emocionada” escribo en la agenda, a falta de cómplice.

Una voz de aliento.

y ¡Por favor!
Es justo y necesario entrar en otra órbita cuando el mundo pareciese venirse abajo y los espíritus, en vez de abrazarse sin temor, juegan al depredador con su misma especie. Es justo y necesario, sí. El continente donde nacimos tiene el velo tejido por una historia de cruentas batallas donde pareciéramos jugar siempre de perdedores y  el lamento la única opción, incluso a la hora de crear.

Del Amaracá y "la feliz": Un comienzo

“Es un guijarro viejo”, como dirían mis viejitos: dieciséis caballos de fuerza, dos cilindros y un máximo de 80 kilómetros por hora, nos asegura un paso lento pero seguro

Acto seguido de la montaña y con la decisión tomada de una nueva forma de recorrer, estábamos en la feliz, Mar del plata; la casa de Piazzola y de Gastón. Una ciudad del atlántico sur con la combinación perfecta entre vegetación de frio y mar, que recibe al porteño año tras año en tiempo de verano: vacaciones de estudiantes y trabajadores huyendo del cemento ardiente en una capital abrumadora y desbordante.

De la concepción del Amaracá, a su paso de paisaje

"...Todo lo que nos sorprenda debe tener la gracia de hacerlo porque –en algún lugar de nuestro corazón, por más refundido que estuviera- aguardábamos la esperanza que así fuera; como un triunfo del niño interior..."

Mientras necesité del bicho malintencionado de la certeza pocas cosas tuvieron sentido hasta el momento. Empecinados en buscar asidero para nuestras cavilaciones, nos zambullimos en el mundo de las lecturas “enriquecedoras” a la espera de encontrar algún indicio –un urgente paliativo- para corroborar que nada de lo que pensamos esta tan mal, ¡y sólo así somos geniales! Resulta mejor negocio pensarlo así; que el mundo está hecho, con sus teorías y sus enfermedades, con esta predestinación retórica de continuar engrasando el molde y hacernos a un buen espacio en él.

Del Amaracá, tierra de inmortales, a la Cartagena en mil colores. Bienvenidos

..."Inaugurar un nuevo mundo –no un 4to, ni un último - urge convivir con el sinfín de idiosincrasias coexistiendo en nuestra composición espiritual; todos, bailando sincrónicos, sin batallas ni victorias: Todos desplazándose, para mantenerse en pie, ramificados hasta lo incontable en pos de una inminente transformación. Veamos qué se puede hacer por la casa, esa Cartagena de infinita en colores."...

Caminamos hacia un mundo sin fronteras y es menester decodificar los malestares del desarraigo; ese temor infundado por perder la intensidad tonal de una bandera y el desacuerdo en lo estético de lo desconocido como si en todos, ya de antemano, no estuviera configurada la suma de cada color. Ser Latino no es nada, ser hijos del mundo es  obligación de siempre, que se despierta cuando enfocas  -más allá de la charlatanería típica de la mochila- esa hermandad indiscutible con una cordillera que “nos parte al medio”, nos delimita y nos condensa.

Blogger

Imagen de taniadelpilar

Tengo la edad de mis sobrinos; eso implica que todo lo que soy se lo debo al influjo de su energía. Llevo a cuestas el aroma de la marea en mi ciudad