Treinta y cinco niñas fueron quemadas vivas y parece no importar

16/03/2017 - 11:01

Treinta y cinco niñas fueron asesinadas en un reformatorio guatemalteco por denunciar que los guardias las violaban y vejaban, por esto las quemaron vivas y las fusilaron.

Y no veo las redes reventadas de indignación. Eran niñas. Eran indias, eran pobres, eran morenas. La indignación tiene estrato, definitivamente.

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Eran niñas todas, todas chiquitas. Eran "adolescentes infractoras de la ley", cómo suelen decir los machos hipócritas que las encierran, las juzgan, las violan, las cosifican y las tipifican.

Eran todas pobres. Todas indígenas. Todas anónimas. Todas simples cuerpos creados por Dios solo para dar placer al macho, cuerpos sin alma, sin historia, sin importancia.

Solo un número de nacimiento, solo un número de celda, solo un número en el cementerio.

Eran abusadas sexualmente por los guardias del "reformatorio" todos los días.

Eran mancilladas por infames hipócritas, por machos, seguidores de Cristo, que han sido bautizados, han hecho la primera comunión, se casaron, son buenos hijos, buenos padres, buenos maridos, responsables, que juraron servir a la Patria La Familia y el Estado, los PATRIARCAS DE LA SOCIEDAD.

De esos machos machotes tan buenos todos ellos, que van a misa y a culto los domingos y con el que cualquier hija de vecino querría casarse, que abundan en la red quejándose de todo y poniéndole like a todas las buenas causa del mundo.

De esos que hablan de "Dios" a cada rato y, si pudieran, violarian hasta al mismo Niño Jesús
y a su santísima madre. Si pudieran, violarían a las once mil vírgenes, a la Magdalena arrepentida y a todas las santas, las beatas y las animas del purgatorio, "pa enseñarles a esas viejas lo que es un hombre de verdad".

Las mataron, a treinta y cinco nenas, las mataron, las quemaron vivas. Si a mi me duele un quemoncito en el dedo no me imagino lo que duele ser quemada viva.

Eran mujeres, mujercitas, niñas chiquitas, morenitas, lindas como son todas las niñas, con cara redonda, de negros cabellos azabaches todas.

Y se rebelaron ante la tortura, se armaron de valor, y se enfrentaron con sus verdugos, y gritaron todas que las estaban violando, que las estaban vejando, porque ya no podían más. Y los machos se vengaron y murieron quemadas unas, ejecutadas otras.

Treinta y cinco nenas guatemaltecas han sido quemadas vivas y de ellas no queda nada: ninguna tiene nombre, ni rostro, ni foto, ni portada, titular, post viral, nada.

Es nuestra tragedia, nuestra historia que se repite una y otra vez. ¿No nos da vergüenza?

Esta atrocidad no se hizo viral. De esta barbarie no se habla, en este genocidio es mejor no pensar, de este feminicidio mejor pasemos.

De esta matanza contra nenas frágiles no hay vídeo ni campaña en las redes para aplicar la justicia a sus verdugos

NADA!! NADA!!

Eran treinta y cinco nenas, ellas no tuvieron la oportunidad que tuve yo de estudiar teatro, danza clásica y moderna, de ser girl scoutt, de aprender idiomas, de viajar, de tener nana, colegio privado ni fantásticas navidades con juguetes y banquetes, ni la maravilla del primer amor, ni el sonrojo del primer beso. No tuvieron nada, nada de lo que un niño merece, solo pobreza, exclusión, segregación, humillación y abuso.

Treinta y cinco nenas que debieron ser felices, que debieron tener una oportunidad, tan solo UNA OPORTUNIDAD

Eran de Guatemala.

Eran de Latinoamérica

Latinoamerica la creyente, la conquistada,la saqueada, la humillada, la segregada, la silenciada, la expoliada, la colonizada, la abusada, la católica, la guadalupana, la seguidora de Jesucristo en todas sus formas.

Treinta y cinco niñas, cada una de ellas quemada, hasta la muerte.

Estoy llorando y no puedo parar de llorar, mi alma y mi espíritu lloran de rabia, de furia, de indignación e impotencia.

¿Y de qué carajo sirve mi dolor? ¿Que remedia?.

Si ellas no eran nada, no eran nadie.

Que sangrientamente vigente continua estando Eduardo Galeano:

"Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la
Liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica
Roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata"


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