La flacidez del cuello

16/10/2017 - 11:17

La flacidez es una frecuente afección estética caracterizada por la pérdida del tono y la elasticidad de los tejidos. En esta condición están involucrados la piel, el tejido graso y los músculos. En principio solo se detecta a la palpación del área comprometida y, al progresar, es notoria a simple vista. Hay varios factores que influyen en la aparición de la flacidez: El principal es la edad, debido a que en la medida en que envejecemos se fracciona la estructura de las fibras elásticas y colágenas, que son las responsables de darle turgencia a la piel. Otra causa frecuente de flacidez son los cambios drásticos de peso, especialmente el pasar del sobrepeso al adelgazamiento excesivo.

Los cuidados de la piel del cuello y el escote, con frecuencia son olvidados en la rutina diaria. La piel del cuello es más delgada que del rostro y junto con los músculos, permiten los movimientos de la cabeza, tiene pocas glándulas sebáceas, es más seca y por esto, más susceptible a deshidratación, arrugas, flacidez prematura, y en climas tropicales se expone igualmente a la radiación solar. Esta piel, al igual que la del escote, a partir de los 30 años disminuye su producción de fibras de colágeno, elastina y reticulina.

En la actualidad existen una gran variedad de productos para el cuidado del cuello, en los cuales los agentes hidratantes son el ingrediente principal. Algunos productos incluyen agentes tensores y filtros solares. Estos cuidados deben incluir además limpieza, exfoliación, una buena alimentación y posturas adecuadas durante la actividad diaria y durante el sueño, donde se recomienda poner la almohada justo en la nuca, para que el cuello permanezca extendido mientras se duerme.

Adicionalmente a los cuidados en casa, ocasionalmente es recomendable acudir a la consulta médico- estética para recibir tratamientos como microdermabrasión radiofrecuencia, láser, luz pulsada, aplicación de plasma rico en factores de crecimiento, hilos tensores, entre otros, los cuales tonifican y propician el aumento en la producción de colágeno. Algunas personas también pueden decidirse por tratamientos quirúrgicos (lifting) para remodelar la zona.

La piel del escote es más parecida a la del rostro y los cuidados pueden ser similares tanto en el día como en la noche, sin olvidar la constante protección solar.


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