Calzada de la Media Luna: De fortaleza Colonial a Basurero Distrital.Parte Final

01/08/2018 - 21:22

Calzada de la Media  Luna: de fortaleza colonial a  basurero Distrital. (Parte final).

Después de un esbozo sobre la historia colonial y republicana del baluarte y la calzada de la Media Luna, en la entrega anterior, continuo hoy  con el estado actual de lo que muy pocos cartageneros conocen con el nombre de Paseo Heredia, un homenaje equívoco rendido a quien fue esclavista de los Caribes de  la antigua Provincia de Cartagena y exterminador de la aldea de Karmairí (Hoy centro histórico de Cartagena) y sus cercanías, tal como escribí en líneas anteriores.

…Desde entonces, desde la última década del siglo pasado, el deterioro de la calzada se acentuó, y hoy da grima al observar:

*Los restos de las excavaciones hechas para derruir el viejo puente, que  aún permanecen en el sitio, aunque con menor profundidad producido por el relleno de basuras acumuladas.

*Dos cadáveres  resecos de árboles “adornan” la calzada, mientras que  un ejemplar de mangle quebrado se resistió a morir, sobreviviendo entre  las basuras que se pasean con el vaivén de los vientos semi tenues  que soplan desde “la Esquina de las Brisas “viejo nombre que se dio a este sitio  de la Puerta de la Media Luna(donde los chapetones arrestaron al indomable líder palanquero Benkos Biohó).

 Tal vez, la calle de la Media Luna sea la primera que se pobló en Getsemaní, y allí en la referenciada esquina, en nuestros días, estuvo colocado el monumento a los zapatos viejos, construido en honor a nuestro inmortal poeta Tuerto López.

 

*Los huecos del pavimento, que inciden en la accidentalidad de los automotores e incrementan el desorden vial, tal como escribe uno de mis amables lectores: Rodrigo Díaz, a lo cual se adiciona la inseguridad agenciada por atracadores de baja ralea, facilitada por la oscuridad reinante a lo largo y ancho de la calzada y los bajos del nuevo puente, que en la década de los años 90, a pocos días de entrar en uso se desplomó sólo, sin mediar explicación ninguna, cuando únicamente trascurrían 45 minutos  del martes 21 de junio de 1995.

*El Parqueadero de motocicletas, y camiones repartidores de bebidas gaseosas y otros refrescos, con frecuencias prolongadas, barandas derruidas del viejo puente que sobrevive, y una vetusta banca donde los visitantes de antaño reposaban: ruina material convertida en el más visible signo de la indiferencia, el abandono y del irrespeto de nuestros gobernantes hacia el patrimonio cultural material , cuya antigüedad supera los 380 años.

*No obstante, la delicada realidad ya  descrita, la situación más aberrante la constituye el hecho de la transformación  de una fortaleza colonial  en un basurero distrital, ante la vista  de todos: autoridades y ciudadanía, creado  tal vez con la buena intención de la empresa recolectora de optimizar el servicio de aseo en Getsemaní y el centro histórico, pero hecho con el más craso desconocimiento del significado de un bien cultural, declarado por la UNESCO, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

*Hoy, los tres gigantes contenedores de basuras-basuras, porque los desechos no son clasificados- muchas veces repletos, otras veces  vacíos, siempre tienen en su entorno las inmundicias producidas; este  siempre está sucio  y con olores ofensivos, a quienes nos arriesgamos a transitar por allí.

Es casi seguro que los representantes de  la mayor organización para el desarrollo  de la ciencia y la cultura de la Tierra, en su reciente visita  a la ciudad por el caso Aquarela, no percibieron el gigantesco basurero  formado en el antiguo baluarte,  pues de seguro, de una u otra forma ya hubiesen sancionado a la urbe, para castigar la indolencia y la ignorancia de los gobernantes  responsables.

Ahora, en estos primeros días de agosto, cuando se avecina un nuevo gabinete distrital, es necesario repensar la ciudad y adoptar las medidas que permitan construir la sostenibilidad ambiental y cultural de su patrimonio.

Por lo anterior: salvaguardar este bien cultural: la calzada de la Media Luna es necesario y desde mis modestos  saberes y experiencias hago las siguientes propuestas:

Primera: El indeseado nombre de Paseo Heredia, es necesario cambiarlo por una nomenclatura significativa, que bien puede ser:

a).Paseo Héroes de San  Felipe para honrar a los  combatientes anónimos, de indios, negros y soldados españoles y mujeres de la antigua gobernación de Cartagena quienes  dieron su vida por la derrota de los ingleses en 1741, héroes populares cuya gesta jamás ha sido reconocida por entidad alguna.

b).Paseo Gabriel Gutiérrez de Piñeres, presidente del Estado Soberano de Cartagena, dirigente  de las masas populares quien ofrendó sus bienes, familia y su propia vida por la libertad de la tierra que lo vio nacer, la ciudad que lo adoptó y la América Latina,  a cuyo pueblo contribuyó a liberar de la opresión y la esclavitud del colonialismo español.

Corresponde al Consejo distrital, tomar esta sencilla  determinación, para así hacer un pequeño, pero significativo aporte al fortalecimiento de la identidad cultural local, metida en el laberinto y el vórtice de la globalización extranjerizante y amante aún del colonialismo cultural, político y económico.

 

Segunda. Retirar de inmediato los contenedores de basuras de gigantescas dimensiones que no sólo contaminan, afean y atentan contra la estética  y la esencia de un bien cultural, que merece respeto y necesita de una urgente salvaguardia.

Es obligación de la empresa prestadora del servicio de aseo, reconocer su error y realizar campañas de aseo y ornato permanente en esta zona estratégica, cuya imagen ha deteriorado durante un largo tiempo.

 

Tercera. Arborizar y ornamentar ambos lados de la calzada con árboles de mango y plantas de flor de verano que resisten no sólo los largos períodos de sequía de la ciudad, sino también el peor de los males: la indiferencia y la incapacidad de los organismos estatales protectores del ambiente y con él, la flora.

Esto es obligación inmediata del EPA y por qué no de Cardique, cuya gestión está en una gran deuda ambiental  con la ciudad que más le aporta recursos  para su funcionamiento, recursos, cuyo manejo, hoy están  en delicadas situaciones.

 

Cuarta. Reconstruir de inmediato el pavimento de la calzada y reglamentar el uso de la vía,  con el propósito de evitar la accidentalidad y agilizar el desplazamiento de los automotores, que en número significativo ocupan la zona.

Es obligación perentoria del DATT, reglamentar la vía de la calzada y sancionar a quienes convierten la zona en parqueadero no autorizado, de la secretaría de infraestructura hacer la reconstrucción vial  de esta, y de la empresa de alumbrado público iluminar la zona porque,  goza de una generosa concesión, cuya eficiencia en la prestación del servicio, hoy está en dudas serias.

 

Quinta. Es necesario reparar con urgencia, las barandas de la vieja calzada, las cuales ya superan  los 100 años de antigüedad, al igual que rescatar los testigos coloniales de la antigua fortaleza, que incluyó revellín, fosos  y otros  aditamentos básicos de la defensa.

Esta última, tal vez, una de las acciones más difíciles es competencia y obligación de la Escuela Taller Cartagena de Indias, el IPCC y el  Ministerio de Cultura de Colombia, ente nacional muchas veces tan distante de la conservación de nuestro patrimonio.

 

En síntesis se necesita la acción mancomunada de los entes que velan por la conservación del patrimonio cultural  material de Cartagena,  de los demás entes referenciados y de la empresa privada, de manera especial, las relacionadas con la actividad hotelera y del turismo, para reconstruir la vieja calzada o el viejo paseo, partiendo por supuesto de un nuevo nombre que honre la memoria  de un pueblo que sacrificó sus bienes , familias y hasta su propia vida por el bien supremo de la libertad para vivir en dignidad.

Hoy, más que nunca  Cartagena se merece una hermosa calzada arborizada y ornamentada, iluminada y  segura para transitar peatones y automotores; una calzada sin contenedores de basuras y sin parqueaderos ilegales, unas cómodas bancas para descansar y conversar, una calzada con  los restos del patrimonio colonial y republicano recuperados y conservados; es decir “una señora calzada histórica” con todos los requerimientos de la vida moderna, cuyos actores se comprometen con la recuperación y conservación para la eternidad de los siglos.

A todo este proceso, está la necesidad urgente de fortalecer los procesos de Educación Patrimonial, aún en pañales en una ciudad declarada patrimonio cultural de la humanidad desde 1984.

Corresponde de manera directa al despacho del alcalde mayor a la secretaría de educación y a todos los entes que manejan el patrimonio natural y cultural de la urbe, asumir esta tarea, en mora desde hace más de un siglo.

Estas son las propuestas, para quienes hoy ocupan los cargos de gobierno distrital y para quienes  lo harán en los próximos días; de igual manera son  para quienes lo harán a partir del próximo siete de agosto a nivel nacional; rogándole a Dios Supremo que les abra la inteligencia patrimonial y motive su conciencia y sus acciones para recuperar y conservar el legado de las pasadas generaciones.

 

Con los afectos de siempre:

UBALDO JOSÉ ELLES QUINTANA.

uellesq@hotmail.

 

 

 

 


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