Joe Quijano y Su Orquesta Cachana: “La Pachanga Se Baila Así”.

19/08/2017 - 13:14

Joe Quijano y Su Orquesta Cachana: “La Pachanga Se Baila Así”.
200 Mejores Orquestas Salseras 17.
Hoy, cuando medio siglo es nada para unas personas y para otras es toda una vida, de verdad que sí, se cumplen 55 años de mi primer encuentro con la música del Puertorriqueño Joe Quijano, quien desde cuando nació en 1935, lo hizo en medio de instrumentos musicales, en medio de esa tierra de cantores y poetas del pueblo, quienes con sus composiciones, canciones y grupos musicales de diversa jerarquía, llenan de alegría a las gentes del lejano y cercano ayer y del presente y lo harán también en el futuro hasta la eternidad de los siglos, en nuestro Gran Caribe y el mundo.
Con “La Pachanga se Baila Así”, del Maestro Joe, aparecida en 1961 en acetato prensado por Columbia Records, de acuerdo con los expertos, fui al año siguiente, uno de los miles de miles de caribeños, que salió de la confusión entre Pachanga y Charanga.
La definición que dio el borinqueño fue exacta e inequívoca:
La Charanga es: la orquesta que está de moda,
La Pachanga es el baile que se baila ahora.
Ahora no hay discusión en el barrio,
se sabe lo que es una charanga.
Ahora no hay discusión en el barrio,
se sabe lo que es una pachanga…
Desde entonces, Joe Quijano se convirtió en uno de los mejores padres de la Pachanga en la Tierra; músicos de su talla como Nelson González y por supuesto Sus Estrellas, a manera de único ejemplo, se metieron en la onda pachanguera y en nuestra Cartagena , entre nosotros los adolescentes de ese entonces, los jóvenes e incluso los adultos, la sonora palabra se convirtió en sinónimo de fiesta ,al punto que durante varios años no se invitaba a cumpleaños, bautizos y otras celebraciones sinó a la pachanga que tengo esta noche en “Casa de Estanislao”, decía la gente para comunicar “el vacile.”
Fue desde esa época cuando aprendí a bailar y a gozar la pachanga en la terraza de mi casa, cuyas ventanas retumbaban con los bajos del picó de turno que amenizaba la caseta sabatina, ubicada exactamente a un metro de la puerta de mi residencia en Las Delicias de la Esperanza.
Eran los tiempos de la salsa brava, en los cuales al interior de las casetas, el ron blanco Tres Esquinas, de manera especial, la cerveza y una hierba considerada desde entonces como medicinal y milagrosa, alteraban los sentidos y la líbido de los adultos, quienes acompasados de la música vibrante, no perdían la oportunidad de conquistar una pareja o lucirse con sus mejores pases de bailadores, como lo hacían “El Mata”, “Yuca y Bofe”(Armando ) y mi compadre “El Papi” Lozano.
En esta oportunidad, el perdedor final le tocaba “mandar” una caja de cerveza o pagar una hora de picó, prolongando la pachanga hasta altas horas de la madrugada; entonces el remate era un suculento bufé, en español o buffet si lo prefiere en francés, de queso con bollos de mazorca viche de maíz amarillo o negrito, directamente traídos de las FBC(Fábricas de bollos calientes) de Turbaco, Arjona o Villanueva, o en el mejor de los casos un suculento sancocho mono, bi o trifásico, de acuerdo como estuviera el bolsillo después del goce bailable pachanguero.
Hoy, “La Pachanga se baila Así” trae a mis recuerdos otras salsas inmortales de la misma onda como El Platanal de Bartolo, en versión de Pupy Lagarretta, En Casa de Estanislao de Belisario López, Acuyuyé de Johnny Pacheco, Bomba Camará de Richie Ray y Bobby Cruz y Dilema de Johnny Ventura cuyo drama lleno de pasiones y amores prohibidos por la sociedad, se vivió en la calle de mi barrio popular donde viví más de 15 años.
La vida artística de Joe Quijano siempre estuvo y ha estado acompañada de grandes estrellas de la salsa como Paquito Guzmán y Charlie Palmieri, entre otros, al igual que de los miembros de su afamada Orquesta Cachana, con quienes grabó piezas musicales inmortales de la salsa, así como mezclas de chachachá, guaguancó y otros ritmos del Caribe, con fusión de románticas baladas.
Ahora, recordando estas experiencias a través de “Yo Soy Aquel” de Rafael, “Mary es Mi Amor” de Leo Dan, y “María va como a la Vejez” del inmortal Leonardo Favio, pienso que aunque es una apuesta audaz, hecha a finales de la década del 50 y comienzos de los 60, no es lo mejor de su repertorio aunque tampoco lo menos interesante.
Pero… si hay que abonarle que desde tiempos lejanos al presente, al igual que Johnny Ventura y El Gran Combo de Puerto Rico se convirtió en pionero de la salsa romántica y de manera más específica de la salsa balada, que hoy canta la generación de la llamada Salsa Joven.
Sin embargo, sin lugar a dudas, tal como ya afirmé, Joe Quijano se convirtió en uno de los padres más reconocidos de la pachanga, imprimiendo a su música un sonido diferente que lo distinguió de las demás agrupaciones de la época de: “la Salsa que tiempos aquellos”, como dice un Lp ya bien viejito.
Pero el secreto de su diferencia lo confiesa a un periodista de El Heraldo, el mismo cantante, timbalero, director de orquesta y productor de discos, cuando afirma que: “combiné el sonido de la Sonora Matancera con la sección rítmica de la Orquesta Aragón, las voces al unísono y esa flauta que marca la pauta; esa fue la clave que hizo de mi sonido algo diferente”.
Luego de esa combinación, unida al talento del puertorriqueño y los músicos de su orquesta, la pachanga de Joe Quijano suena inconfundible frente a la de Nelson González, Manolín Morel, Belisario López y Joe Cuba, entre otros pachangueros.
En el presente año, Joe Quijano cumple su aniversario 82, después de 67 años de vida musical, con creaciones que lo hicieron inmortal en el mundo de la salsa; su último concierto lo hizo en Barranquilla el sábado 14 de febrero del 2015, en pleno carnaval, cuando alegró a los representantes de medio mundo que se dieron cita en la sede norte de Comfamiliar (El Heraldo. Diciembre 06 de 2015).
Sin duda alguna, su mejor canción sigue siendo, a mi gusto: La Pachanga Se Baila Así; sin embargo no hay que olvidar sus otras exitosas creaciones tales como A Cataño y Volví A Cataño.
Ambas canciones son un reconocimiento del músico a un bello municipio, cercano a San Juan, la capital de Puerto Rico; la primera de estas, al igual que otras salsas dejó en el lenguaje popular de los cartageneros un dicho que todavía usamos con mucho sabor:
Aguanta la lancha!...que voy pa’ Cataño… aguanta la lancha&&&.
La segunda, con cuyos fragmentos de letra los dejo amables lectores y lectoras, es de igual manera otro reconocimiento del compositor, y de toda la orquesta Cachana a esta tierra que sabe a playa, brisa y mar al igual que nuestra Cartagena de Indias:
Quiero volver, volver, volver,
Cataño pueblo querido, pueblito donde nací
quiero cantarte desde aquí
este rico son montuno,
ritmo que sale del de mi alma
y lo canto con orgullo
a mi pueblito querido mi ritmo canto yo,
este ritmo cadencioso…
Yo quiero volver a Cataño,
yo quiero volver a Cataño, yo quiero volver a Cataño…
Confío pues que haya sido esta, otra oportunidad para recordar aquellos tiempos viejos de la salsa brava, la cual los veteranos nos resistimos a dejar de oírla como si 50 años no fueran nada, sin cerrar las puertas del goce musical a las nuevas generaciones, cuyos cultores también llenan de alegría el pentagrama de nuestras vidas, aunque sea de diferente manera, como ahora lo hacen Dany Daniel, Yiyo Sarante, Tito Nieves y Víctor Manuel y muchos otros, siendo que los dos últimos no son ningunos muchachos.


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