Estampida política en Cartagena

21/10/2015 - 21:28

Algunos llaman la estampida política en Cartagena como una acción cínica, otros de meretrices sin escrúpulos, otros por el billete contante y sonante. Amigo lector, ¿usted qué piensa de estas aberraciones de la política? No se entiende que personas durante meses liderando y gerenciando una campaña política, a pocos días se pase para otra campaña ganadora, sin el más mínimo sonrojo, sin importar sus ideales, sus convicciones, sus principios, sus partidos políticos y lo peor, sus seguidores.

Definitivamente los principios establecidos en política, seguirán siendo estas manifestaciones de trashumancia dentro del mismo proceso electoral. No hay cultura de nada, no hay disciplina política, no hay estatutos que valgan, no hay reglas, lo importante es apuntarse con el ganador, tener participación, recibir dádivas, los comentarios se los lleva el viento y el tiempo. Sólo se busca pasto fresco como es el sentido de ella (trashumancia) para las reses que trasladan de un lugar a otro.

Cartagena es pionera en muchas cosas. Pero hoy nadie se la gana en estrategias politiqueras, por estas razones y muchas más la gente no vota, la abstención se dispara, elegimos alcalde con popularidad menos del 50%. La gobernanza se arrastra, pidiendo clemencia, la compra y venta de votos es lo común. ¿Será que así salimos del estado en que nos encontramos? Seguro que no, cada día nos vamos hundiendo más. La registraduría anula votos y después se retracta. Votos malos o  nulos se convierten en buenos, eso nadie lo entiende.

La registraduría es la anfitriona de la fiesta en las elecciones. Pero, sin embrago, es muy famosa por lo chocorazos que nos tiene  acostumbrados. Algunos se atreven a decir que las elecciones se ganan o se pierden en la registarduria, uno célebre lo dijo,  Jorge Eliecer Gaitán. Tampoco se entiende, debería ser la entidad más pulcra, transparente, diáfana, es la que mantiene la endeble democracia colombiana. Pero que va, cada día nos dejan más perplejo sus actuaciones. Cuando todo el mundo esperaba la disputa por la alcaldía de Cartagena entre Quinto Guerra y Betancurt, después de anular las inscripciones de Manolo y García, la registraduría le hace la campaña a Manolo y lo catapulta como candidato serio para dirigir los destinos de la ciudad. Y de paso ocasiona el desmantelamiento de la campaña de Betancurt.

Ahora la disputa es entre Quinto Guerra y Manolo. Quinto desde el principio ha liderado las encuestas, pero no deja de inquietar, preocupar, el ascenso vertiginoso de Manolo en la última encuesta. Ya lo había dicho, “ojo con Manolo”, recoge muchos seguidores del difunto Campo Elías y siendo coherente con lo que se siente en la ciudad, Manolo está en boca de todo el mundo.

Manolo va, es lo que se escucha en las calles y emisoras radiales. El contagio  es grande que las tendencias que marcaban   las encuestas hacia Quinto Guerra se desvanecieron en los últimos días, las preferencias están iguales.  Situación que se definirá el  mismo día de las elecciones, la verdadera encuesta. De los dos el que cautive más a los indecisos será el nuevo alcalde Cartagena de Indias en los próximos cuatro años.

Pero queda un antecedente político, se volvió doctrina, hasta última hora hay que esperar cuál es el candidato o candidata que mueve las masas para caerle en estampida, el fin justifica los medios. Eso se volvió costumbre en los procesos electorales en Cartagena y seguramente en Bolívar.

Y a propósito de Bolívar, también ocurrió lo mismo para la gobernación. Estampida para todos los lados, después del retiro de Rosario Ricardo, ahora se ven a líderes políticos acomodados en las otras campañas, que solo unos meses atrás despotricaban de estos candidatos. Pero bueno, como ya se dijo eso es doctrina, dinámica política. Que gane el mejor y la encuesta real va ser el 25 de Octubre próximo eligiendo a nuestros gobernantes distrital y departamental.


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