Desgracias políticas

13/11/2014 - 22:25

"Siempre nos vuelve odioso el amor propio, lo que no es conforme á nuestras ideas y pasiones, y tal vez llamamos criminales las acciones más inocentes, porque no halagan nuestro propio interes [...] la palabra Independencia era en nuestra América un crimen de Estado, que aun es tal en la época presente para algunas almas serviles bien halladas con la tiranía" - El representante de Mompox contesta al Manifiesto de la Junta Suprema de Cartagena, año 1811 (tomado del libro Documentos para la Historia: de la provincia de Cartagena de Indias hoy Estado Soberano de Bolívar en la Unión Colombiana, de Manuel Ezequiel Corrales, Cap LXXV).

 

"El día 11 del corriente [11 de noviembre de 1811) será memorable en la historia de nuestra gloriosa revolución. De este día empieza á datarse la época de nuestra existencia política, como Estado que no reconoce otro Gobierno sobre la tierra que el formado por la libre y espontánea eleccion de sus pueblos. [...] El pueblo también pidió que se extinguiese la Inquisición, cuya  justa solicitud  fué atendida; y en consecuencia no existe ya un Tribunal erigido por los Reyes para servir de apoyo á su tiranía. [...] nosotros los Represesntantes del buen Pueblo de la Provincia de Cartagena de Indias, congregado en Junta plena, con asistencia de todos los Tribunales de esta ciudad, á efecto de entrar en el pleno goce de nuestros justos é imprescriptibles derechos que se nos han devuelto por el órden de los sucesos con que la Divina Providencia quiso marcar la disolucion de la Monarquía española, y la ereccion de otra nueva dinastía sobre el torno de los Borbones; ántes de poner en ejercicio aquellos mismos derechos que el sabio Autor del Universo ha concedido á todo el género humanó, vamos á exponer á los ojos del Munda imparcial el, cúmulo de motivos poderosos que nos impelen á esta solemne declaracion y justifican la resolucion tan necesario que va á separarnos para siempre de la Monarquía española." (Ibíd).

Podría seguir citando fragmentos de este buen libro que recopila detalles importantísimo de nuestra historia cartagenera, de nuestra independencia. Se trata de un acto solemente y glorioso en la historia de este pueblo caribe, de este pueblo que ha parido a distintos personajes importantes, y acogido también. Duele ver que hoy, 200 años después, nos encontramos nuevamente bajo un yugo, si bien no del todo español, estamos bajo la opresión de los traidores de la patria.

Cuando uno escribe, lo principal debería ser controlar las emociones; sin embargo a veces es bueno dejarse llevar de ellas para decir las cosas como son, sin pelos en la lengua, pero otras veces esa explosión de emociones pueden disminuir la inteligencia que los demás esperan de alguien que se hace llamar, directa o indirectamente, escritor.

Parece que hoy es más importante rendirle tributo y arrodillarnos ante reyes extranjeros, ante simples turistas extranjeros. Hoy es más importante satisfacer al no-cartagenero, que suplir las necesidades básicas de este pueblo. Y es que no sólo se trata de las necesidades básicas, sino de la educación.

Una clase política que educa a su propio pueblo para la corrupción, es una clase política inservible. Políticos que llevan años y años educando y patrocinando la corrupción en el mismo pueblo en vez de educarlo y patrocinar valores fundamentales para el bienestar de la comunidad. 

 

Quiero recordar el pasado solo para ver el horrible presente que hemos creado y el futuro que preparamos para nuestros hijos y nietos. Por eso sustento la idea de que Cartagena necesita una nueva revolución en todos sus aspectos culturales, políticos y sociales. La heroica fue hace tiempo, hoy somos como simples borregos que agachan la cabeza ante narcotraficantes, paramilitares y políticos. Ay Cartagena, ¿en qué te han convertido estos brutos encegecidos por el dinero?

 

 


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