50 años de tradición entre camarones, chipichipi y caracoles

08 de enero de 2013 12:01 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Cuando llegó a Cartagena en 1953, Manuel Cárdenas De Ávila no sospechó que 50 años después, su nombre, y sobre todo su receta, estaría en boca de cartageneros y turistas.
Como un ejemplo de superación y amabilidad es recordado Manuel Cárdenas De Ávila, a quien apodaron como 'Sincelejo', oriundo del corregimiento Don Gabriel, jurisdicción del municipio de Ovejas en el departamento de Sucre.
Llegó a esta ciudad a la edad de 12 años buscando mejor vida. Comenzó su vida laboral vendiendo tintos, cigarrillos y paletas, pero luego emprendió el negocio con el que sería recordado e inmortalizado como uno de los personajes tradicionales de Cartagena.
Fue apodado "Sincelejo" ya que decía ser natural de la capital de Sucre debido al poco conocimiento que se tenía sobre su pueblo. Tuvo 13 hijos y 32 nietos, familia que creció y sacó adelante con la venta de sus apetecidos cócteles.
Los picós, la salsa y la champeta africana lo apasionaban tanto como preparar sus cócteles "afrodisiacos". Con su equipo de amplificación sonora, llamado "El poderoso latino", se dirigía algunos fines de semana hasta las casetas de los pueblos para gozar con la música en los populares 'salseros'.
Así como muchos personajes de la ciudad, algunos puntos comerciales también son representativos de su memoria histórica.
Este es el caso de la Coctelería 'Sincelejo', fundada el 5 de enero de 1963 por Manuel Cárdenas De Ávila, conocido popularmente por el nombre que lleva su negocio en la avenida Venezuela, del Centro Histórico.
Quizás, la popularidad que rodea este negocio y el buen sabor de sus productos, gira en torno a la personalidad de quien sentó las bases para crearlo. 'Sincelejo' es descrito por quienes llegaron a conocerlo como una persona amable, trabajadora, amistosa y colaboradora.
"Era muy buena persona. Él mismo preparaba los cócteles, y así lo prefería la clientela que llegaba a la coctelería", dice Cristina Sánchez, quien recuerda su contextura gruesa y las prendas de oro que lucía diariamente.
Nidia Olivares Taborda, esposa de "Sincelejo", fallecido el 27 de agosto de 2010 a causa de una diabetes, continúa con la labor, que además de ser su sustento, es una tradición familiar y popular de cinco décadas en Cartagena. (Lea aquí: Murió 'Sincelejo')
"'Sincelejo' fue el primer ostrero aquí en Cartagena, fue el que fundó el cóctel de ostra y después siguió con el de camarón, caracol, chipichipi, jaiba, calamar, pulpo y palmito", aseguró Olivares.
Según la esposa del reconocido coctelero, lo especial de sus productos está en un secreto que afortunadamente aprendió de él, y que diariamente prepara en su casa para luego aliñarlo con los vinos, el agua de ajo, ají picante, sal, limón, pimienta, cebolla, salsa de tomate y mayonesa, junto a los infaltables mariscos.
"Ese secreto no lo tiene otro coctelero, y eso es lo que hace que cuando la gente llega aquí se acostumbre a seguir viniendo a comer", señaló Nidia Olivares.
Así lo reafirmó Marco Morales, quien dice tener aproximadamente 30 años de estar visitando el negocio.
"Cuando era pelao me traía mi papá. Yo soy de Bogotá, pero cada vez que vengo llego a comer cóctel de camarón aquí porque todo es muy limpio y los mariscos son frescos", manifestó Morales.
Nidia Olivares resaltó que lo más importante en la preparación de un cóctel es la calidad de los ingredientes.
"Cuando yo no me puedo comer algo, no se lo puedo vender al cliente", concluyó.
Sincelejo vive en los recuerdos de los cartageneros y sus clientes de todas partes se llevan un poco de su historia y de sus secretos culinarios luego de probar sus cocteles en el negocio del Centro.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Cartagena

DE INTERÉS