Un jurado de la Florida absolvió el martes a Casey Anthony de haber asesinado a su hijita Caylee de dos años. La mujer no mostró ninguna reacción cuando se leyó el veredicto del jurado después de más de 10 horas de deliberaciones, pero poco después rompió a llorar y abrazó a su abogado. De haber sido condenada por asesinato en primer grado pudo haber sido sentenciada a muerte.
En cambio la hallaron culpable de mentir a los investigadores. El juez Belvin Perry la sentenciará el jueves.
Caylee desapareció en junio de 2008 y su cadáver fue hallado en un bosque cera de la casa de sus abuelos seis meses después.