Los detractores dicen que el avión de combate F-35, la aeronave militar más costosa de todos los tiempos, está destinado a ser uno de los caprichos más grandes en la historia de la aviación.
Sin embargo, es posible que haya encontrado un salvador: los aliados de Estados Unidos con grandes recursos financieros y hambrientos de sumar las capacidades de súper alta tecnología del avión monoplaza a su arsenal.
El programa tuvo un éxito importante el mes pasado cuando Japón lo eligió como reemplazo de 42 aviones. Fue la primera victoria importante del F-35 en una competencia de ofertas abiertas, aunque países de Gran Bretaña a Israel hicieron compromisos previos.
Mientras se aproximan recortes al presupuesto militar de Estados Unidos y muchos críticos siguen sin estar convencidos, el apoyo en el extranjero es un tema de éxito o fracaso para el programa, el cual ha sido descrito como demasiado grande para fracasar. Podría volverse la piedra angular de la estrategia mundial aérea o un fracaso de billones de dólares.
