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Colombia está abierta a la interlocución con Venezuela: Canciller

Gran revuelo causó esta semana en el país el anuncio hecho por la Cancillería colombiana en el que recomendó tener especial cuidado a la hora de desplazarse hacia Venezuela por los riesgos que esto implica.

La decisión se dio como consecuencia de las más recientes detenciones que han afectado a connacionales en ese país acusados de espionaje y contrabando de combustible.

Las reacciones no se hicieron esperar, particularmente en Norte de Santander, donde se ubican dos de los pasos fronterizos con el vecino país más transitados por colombianos que viven del intercambio comercial y que se han visto seriamente afectados por la crisis diplomática entre los países hermanos desatada hace nueve meses.

El canciller de Colombia, Jaime Bermúdez Merizalde, se refirió a los alcances de la advertencia, la situación que afrontan actualmente los colombianos retenidos y el futuro de las relaciones con la República Bolivariana de Venezuela.

- La advertencia pública hecha por ustedes sobre los riesgos de viajar a Venezuela generó diversas reacciones en el país y una especial preocupación entre los habitantes de frontera que a diario cruzan los puentes internacionales, ¿fue esta una medida precipitada o es en este momento la única salida para evitar que más colombianos sean agredidos?

Primero, hay que aclarar que esta advertencia parte de un grupo de medidas que el Gobierno ha tomado y promovido, dada su responsabilidad política y la preocupación por la situación con Venezuela.

En segundo lugar, esta advertencia no recomienda no viajar. Lo que se dice es que si se va a viajar o se visita el vecino país, se tenga cuidado, porque en las últimas semanas ha habido unas detenciones en distintos lugares de Venezuela que nos preocupan, y donde pareciera no haber las garantías plenas ni haberse ajustado a los procedimientos establecidos por los estándares internacionales.

Nuestra responsabilidad es proteger los intereses y los derechos de los colombianos.

- ¿Hasta qué punto esta medida podría empeorar las relaciones con el vecino país, congeladas hace nueve meses?

La posición de Colombia siempre ha sido muy clara: nosotros preservamos el interés de tener buenas relaciones con el pueblo venezolano. Tenemos el mayor aprecio por ellos y con el Gobierno la disposición de tener una interlocución directa que permita tratar los temas que nos preocupan, los asuntos más delicados, pero de manera respetuosa y sin afectar la dignidad nacional.

Nos preocupa mucho el tema de seguridad, el embargo económico y las restricciones a las exportaciones colombianas, especialmente en las zonas de frontera. Nos preocupa mucho el caso de los colombianos detenidos y de los que fueron asesinados.

Colombia ha dicho que está abierta a la interlocución, pero sobre ciertas condiciones. Por eso, el presidente Álvaro Uribe aceptó la propuesta de facilitación de ciertos países como la que lideró el Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, quien vino a Colombia y estuvo en la frontera, pero fue desautorizado por Venezuela.

- A propósito de este tema, ¿la comisión de acompañamiento que se estableció en la pasada Cumbre de Cancún para mediar entre Colombia y Venezuela quedó empañada a raíz de la actitud del Gobierno del vecino país?

Es evidente que sí, pero también es claro que Colombia está abierta a la interlocución. Nosotros tenemos el mayor interés de encontrar alternativas de solución. No nos podemos quedar estancados con las dificultades que afectan, en últimas, no a los gobiernos sino a la gente de la frontera. A los que generan empleo, a los comerciantes, a los que exportan, pero los avances tienen que darse con ciertas condiciones.

Esto no es sólo ofrecer un diálogo, tomarse una foto, sonreír y ya. Hay temas de fondo que comprometen la seguridad nacional, el interés económico en las exportaciones y lo que se le debe a Colombia con el Cadivi; temas como los derechos de los ciudadanos en Venezuela.

- Teniendo en cuenta los últimos hechos de los que han sido víctimas muchos colombianos en Venezuela, ¿es posible pensar que exista en este momento algún tipo de discriminación por parte del gobierno de Hugo Chávez?

No creo que sea responsable generalizar. Colombia ha tenido históricamente con Venezuela muchos vínculos. Hay colombianos que viven allá y venezolanos que vienen a nuestro país; la actividad en la frontera es permanente, por eso no creo conveniente generalizar.

Lo importante es hacer énfasis en aquellos casos, como los ocurridos en las últimas semanas, de detenciones y capturas de colombianos acusados de ser espías. Sin embargo, en este punto hay que aclarar una cosa: donde hay casos y evidencias completas de que los capturados son personas vinculadas al crimen, por supuesto que nos interesa que opere la justicia de inmediato, como hace unos días que fue capturado un narcotraficante del lado de Venezuela. Es bueno que las cosas se hagan de manera transparente y que haya una cooperación eficaz, eso es lo que se necesita. Pero en los demás casos tenemos preocupaciones serias, y es importante que se les permita el acceso a los cónsules, que haya transparencia en los procesos, respuestas prontas; que haya justicia en donde tiene que haber justicia, que no vayan a utilizarse argumentos políticos que puedan afectar los derechos de los colombianos.

Si se revisan todos los casos de venezolanos encontrados en Colombia de manera irregular, algunos de ellos con evidencias de espionaje, el Gobierno lo que ha hecho es deportarlos de inmediato y entregarlos a las autoridades de manera pública.

- ¿En qué va el proceso de los colombianos retenidos en Venezuela en los últimos días?

Hay tres grupos diferentes que están en lugares de detención distintos. Nuestros cónsules y la Embajada están atentos, pero estamos preocupados por la forma como avancen esos procesos. Nosotros enviamos una nota diplomática al Gobierno de Venezuela y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; los familiares pusieron también una queja ante Naciones Unidas, y vamos a seguir muy atentos. Es muy importante que la opinión, la comunidad internacional y los medios de comunicación, estén atentos también.

- ¿Qué se sabe de ellos, cuáles son sus condiciones?

En algunos casos, supuestamente, hay audiencias en trámite. No ha sido fácil el acceso a esa información. Algunos han manifestado la preocupación de que se les nombren abogados de oficio y, por supuesto, estamos pendientes de continuar con este tema.

- En el caso de los colombianos asesinados en Barinas (Venezuela) y cuyos cuerpos no han sido repatriados ¿qué ha pasado, por qué después de tantos meses no se ha logrado que sean entregados a sus familiares?

Ha habido un grupo importante de repatriados sobre los que en su momento se hicieron gestiones, en muchos casos con la ayuda de la Defensoría del Pueblo de Colombia.

En este momento tenemos seis cadáveres de colombianos en Barinas, que no han podido ser repatriados, porque las autoridades venezolanas no han entregado el certificado de defunción. Por intermedio de esta vía pedimos que se agilice ese proceso.

- Algunas de las familias de los maleteros colombianos retenidos en Venezuela se han quejado por la falta de apoyo de los Consulados para resolver el problema jurídico ¿por qué esta situación?

Nosotros hemos estado atentos y los cónsules también, pidiendo colaboración a las autoridades de Venezuela y a los organismos internacionales, pero uno muchas veces adolece de capacidad logística y de recursos, pero si hay algún caso o alguna queja en particular yo le pido que me informen directamente para ver cómo podemos colaborar.

- En Cúcuta se ha criticado la actitud de la Cancillería por la falta de reacción frente a las muertes de varios comerciantes informales en inmediaciones de los puentes internacionales ¿por qué estos casos no trascienden el ámbito local?

Sobre los casos de los que hemos tenido conocimiento hemos coordinado directamente con las autoridades locales. Tuvimos unos hechos en Arauca y obviamente elevamos la nota de protesta respectiva y pedimos investigación. En eso la Cancillería no se demora en reaccionar.

Pero si hay información que no nos ha llegado, que no nos han reportado esto sí es muy difícil.

Aprovecho para decirles a las autoridades locales, departamentales o a quién quiera que tenga conocimiento de un caso de esta naturaleza que lo reporte de inmediato. Nuestro accionar es urgente y tenemos toda la responsabilidad de responder.

- Sobre las masacres de colombianos en Venezuela, ¿ha habido avances en las investigaciones por parte de las autoridades del vecino país, se dio algún reporte que contribuya a esclarecer los hechos?

No. A esta fecha no hemos tenido ningún informe de qué pasó en esos casos.

- Otro tema que llama la atención es la falta de intervención de los organismos internacionales a los que Colombia ha acudido en los casos de agresiones contra colombianos ¿Por qué cree usted que ha habido tanto silencio y pasividad frente al tema?

Que más quisiera uno que tener respuestas inmediatas; que más quisiera uno que tener a estas personas en libertad, que hubiera transparencia en la información, que todos los colombianos estuvieran bien protegidos con Venezuela. Que más quisiéramos que tener buenas relaciones con el Gobierno de Venezuela, y que no obstante las diferencias, pudiéramos avanzar en solucionar los problemas.

Sin embargo, se siente mucha frustración porque las cosas no se dan y a pesar de que se acude a instancias internacionales a veces parece que se tomaran mucho tiempo, que no tuvieran interés en el tema y que no contaran con los recursos. Pese a esto, nosotros seguiremos insistiendo, acudiendo a los instrumentos que tenemos a la mano en busca de soluciones.

- ¿Cuál es el trabajo de acercamiento con el Gobierno de Venezuela por parte de la Cancillería colombiana para la recomposición de las relaciones diplomáticas?

Hemos intentado muchas fórmulas y la opinión lo sabe. Colombia no solamente ha insistido en que está dispuesta a mantener o a continuar cualquier escenario de interlocución con Venezuela sobre la base de que no se afecte la dignidad nacional y haya respeto recíproco para tratar los temas de fondo.

También sabe la opinión que hemos pedido ayuda a terceros países, a España, a Cuba y a República Dominicana. Se aceptó la facilitación y seguiremos buscando opciones.

El hecho de que este Gobierno termine ahora no quiere decir que cesen los esfuerzos para buscar alternativas que mejoren la condición, sobre todo de los más afectados por esta situación, como son los habitantes de la frontera y otras regiones que en materia de exportaciones tienen vínculos con el hermano país. Desafortunadamente, no hemos encontrado receptividad, pero vamos a seguir insistiendo y trabajando.

- ¿Cuál es el balance que maneja la Cancillería de las empresas colombianas asentadas en Venezuela que se han visto o pueden verse afectadas por la situación que hoy se vive?

Hay unos casos conocidos públicamente de empresas colombianas que han sido intervenidas por el Gobierno venezolano, dos en particular. Esto preocupa mucho por lo que implica afectar la propiedad privada de empresas serias y reconocidas. Por esta razón, estos temas también se han tratado y discutido en las reuniones bilaterales, simplemente no tenemos información particular de casos en los días más cercanos, pero ha habido casos serios y los hemos llevado a las discusiones.

- El más reciente informe de la Misión de Política Exterior es claro en que Colombia no puede jugar el papel de contener el proyecto bolivariano del presidente Hugo Chávez ¿ha caído el Gobierno en esta posición?

Colombia es un país respetuoso de la soberanía de cada nación y de un principio que es fundamental: cada Estado decide adaptarse al régimen que considere. Nosotros tenemos muy claro que ese principio debe ser respetado, pues, lo que más nos interesa es que Colombia y Venezuela tengan las mejores relaciones, que en Latinoamérica las democracias sean fuertes, con transparencia, con respeto a las libertades, con respeto a la independencia de las instituciones. En esa línea debemos trabajar todos en la región.

- ¿Está lejos un acuerdo con Venezuela?

Lo que más queremos nosotros es tener las mejores relaciones con Venezuela, que haya interlocución, respeto, integración. Que la frontera se mantenga históricamente como un lugar en el que la gente intercambia vínculos de toda naturaleza. Hay unas dificultades objetivas y en este momento Colombia tiene que buscar opciones, mantener firme la defensa de los intereses y de los derechos de los ciudadanos y procurar que haya salidas a estas dificultades. Esa es nuestra responsabilidad.

- ¿Cuál es el mensaje para los nortesantandereanos que viven del intercambio comercial con Venezuela y que se sienten víctimas del choque diplomático entre Bogotá y Caracas?

Es natural que la angustia fundamental es la que se siente en la frontera, pero el Gobierno ha estado pendiente del tema. Sabemos que esto no es fácil y que no se resuelve con discursos, pero también hay que tener en cuenta que la salida no es simplemente una decisión, aquí se requiere coordinación, constancia, prudencia y buscar siempre opciones.

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