Dos cadáveres decapitados fueron dejados en un automóvil en llamas a la entrada del lujoso centro comercial Santa Fe en esta ciudad, con dos cabezas cerca de ahí.
Un portavoz de la Procuraduría General de la República en la Ciudad de México confirmó las muertes pero no dio más detalles. Habló a condición de guardar el anonimato porque no está autorizado a hablar sobre el caso.
El hallazgo es una enorme sorpresa para los residentes de Santa Fe, un vecindario de clase alta que tiene abundantes edificios de apartamentos y es sede de muchas empresas trasnacionales. También residen allí algunos diplomáticos.
