España reducirá el límite de velocidad en sus autopistas y abaratará el costo del transporte público para hacer frente a la posible escasez de combustible y la escalada de precios del petróleo a causa de la crisis en Libia.
El vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba anunció el viernes un plan de ahorro energético extraordinario, cuya medida sorpresa es la reducción del límite de velocidad en autopistas y autovías de 120 a 110 kilómetros por hora.
El gobierno socialista pretende moderar el consumo de gasolina y fomentar el uso del transporte público. Según Rubalcaba, el ahorro medio de combustible será de un 15% por vehículo.
“Vamos a ir más despacio y a cambio de eso vamos a consumir menos gasolina”, dijo Rubalcaba al término de la reunión semanal del gabinete. “Por tanto, con estas medidas vamos a ir también pagando menos dinero”.
El vicepresidente explicó que en las próximas semanas espera que ayuntamientos y otras administraciones se sumen a la iniciativa disminuyendo el precio del metro y los autobuses urbanos.
Como última medida, se decidió incrementar desde el 5,8% hasta el 7% el porcentaje obligatorio de biocombustible que deben incluir las petroleras en la producción de sus carburantes.
Mientras el menor precio del transporte público fue bienvenido, la mayoría de conductores cuestionaron los beneficios de bajar el límite de velocidad.
“Lo veo una tontería. Una diferencia de 10 kilómetros (por hora) no creo que suponga un mayor ahorro”, aseguró Carlos Cuéllar, un taxista madrileño de 47 años. “No lo veo lógico”.
“Es lo que hay si dependemos tanto del petróleo”, consideró Pablo Regadera, un estudiante de 28 años. “Es lo normal que suba la gasolina cuando hay problemas. Es lo que nos toca”.
El plan de ahorro entrará en vigor el próximo 7 de marzo, pero su carácter será transitorio, probablemente hasta que pase la tempestad en Libia. Rubalcaba descartó que España afronte problemas graves de desabastecimiento energético, pero no se atrevió a establecer el tiempo de vigencia de estas medidas.
“Podemos transmitir tranquilidad al conjunto de los ciudadanos en lo que se refiere al suministro de energía”, afirmó Rubalcaba. “Pero no sabemos cuánto va a durar esta emergencia en materia de petróleo”.
España es un país muy dependiente energéticamente, ya que apenas dispone de fuentes de energía naturales. Del petróleo consumido por España, el 13% proviene de Libia. Rubalcaba aseguró que por cada 10 dólares que sube el barril de crudo, la factura energética que paga España sube 6.000 millones de euros (8.250 millones de dólares) al año, unos 500 millones (685 millones de dólares) al mes.
“Estamos hablando de un crecimiento de nuestra factura energética importantísima para un país muy dependiente del petróleo”, precisó.
Tras las revueltas que se viven en Libia, el precio del barril de petróleo se ha disparado por encima de los 110 dólares en los últimos días.
