El referendo que se celebra el domingo y el lunes en las Islas Malvinas para que sus habitantes expresen si quieren seguir como territorio de Ultramar del Reino Unido es seguido entre la expectativa y la indiferencia en Argentina.
"Este referéndum no tiene ningún valor político, es un mero acto de propaganda británica, pero nada más. Nosotros como veteranos no le damos 'ni cinco de bolilla' porque carece en absoluto de valor", afirmó este domingo a la AFP César Trejo, excombatiente de la guerra que libraron Argentina y Reino Unido en 1982.
En su opinión, "ya está claro, y la comunidad internacional lo ha avalado, que hay que ir hacia un proceso de desconolonización de un territorio que ha sido usurpado por los británicos".
Consideró que los argentinos siguen con indiferencia el desarrollo de la consulta, aunque opinó que "debería involucrarse más al resto de los argentinos, hacer campaña de educación sobre el reclamo de soberanía sobre Malvinas en las escuelas".
Otro veterano, Mario Volpi, presidente de la Asociación de Ex Combatientes de Malvinas de la ciudad de La Plata (62 km al sur de Buenos Aires) coincidió en que "se trata de una estrategia de Gran Bretaña para seguir postergando y negando el diálogo con Argentina por la soberanía en las islas".
Frente al cenotafio que en Buenos Aires recuerda a los argentinos muertos en la guerra de Malvinas, desfilan como cada domingo decenas de personas, muchos turistas que se acercan a tomarse fotografías en este monumento erigido en una plaza del barrio de Retiro.
Safira, una argentina estudiante de Economía de 23 años, admite que "ni sabía que había un referéndum" en marcha, pero lo considera "innecesario".
"Ellos, los kelpers, ya tienen una voz en este conflicto que es la voz de su gobierno, el del Reino Unido, ya están representados y no necesitan hacerse escuchar por medio de una consulta popular", dijo a la AFP.
Gabriela, una argentina de 31 años y estudiante de Artes Visuales, lamenta que "los isleños sean tan cerrados con los argentinos y no comprendan que nadie quiere atentar contra su modo de vida".
Gustavo, un electricista porteño de 31 años, se toma una fotografía junto al cenotafio y reconoce que "algo había oído sobre un referéndum en la televisión".
"Me parece absurdo. ¿Qué van a decir, que no?", se pregunta entre asombrado y divertido.
Considera que "las islas son argentinas porque están en el mar argentino". "Pero será complicado que las recuperemos algún día porque el Reino Unido es una potencia mundial, a menos que tengamos el apoyo de otra potencia, como Estados Unidos", dijo, antes de tomar su bicicleta y continuar su paseo en una tarde a pleno sol.
Mattheu, un holandés de 47 años que trabaja como instrumentista en un hospital de Amsterdam, se mostró muy al corriente sobre el conflicto.
"Todo esto estaría mucho mejor para Argentina si no hubiera habido una guerra", aseguró en un trabajoso inglés.
De todas formas, consideró que "detrás del conflicto, están los intereses del Reino Unido de tener presencia geopolítica en el Atlántico Sur por su proyección sobre la Antártida, su verdadero objetivo y la razón para mantener las islas".
Martina, una fiscal holandesa de 40 años que visita por primera vez Buenos Aires, cree que Argentina "tiene en juego también una cuestión sentimental hacia las Islas y de orgullo por haber perdido la guerra, y eso perjudica su negociación".
Mike Rondini, un empresario estadounidense de 50 años recién arribado desde su Texas natal (sur), opinó que "no será tenido en cuenta por nadie a menos que gane el no, lo cual sería ilógico".
"Malvinas es un tema puramente económico y no más. Es válido si quieren expresar su opinión, pero no hay que esperar mucho que el mundo tenga en cuenta el resultado. Los ingleses ya han decidido, al respecto", dijo.
En las portadas de los principales diarios, el tema figura rezagado, mientras que en otros, como Página12, apenas merece una nota en sus páginas interiores. Sólo para Tiempo Argentino es la noticia principal de la edición dominical.
El periódico Buenos Aires Herald, de edición en inglés, es el único que le dedica el editorial del día para remarcar que será "interesante conocer el nivel de participación electoral".
"No vislumbra ser un momento electoral de la verdad que determine los destinos nacionales para siempre o cambie el curso de la historia mundial" dice el Herald al recordar "el tamaño del electorado (1.672 votantes)" y "la obviedad de una respuesta positiva".
En una columna en el diario Clarín, el excanciller argentino Andrés Cisneros, que ocupó el cargo durante el gobierno del expresidente Carlos Menem (1989-1999) opinó que Reino Unido "utilizará este referéndum para anoticiar al mundo que la autodeterminación es perfectamente aplicable aunque Argentina se queje".
En cambio, el exsenador por la opositora Unión Cívica Radical Rodolfo Terragno manifestó que el referéndum "es muy positivo para Argentina" porque "ellos mismos están admitiendo que pertenecen al pueblo británico y que no son un pueblo distinto, por eso no tienen derecho a la autodeterminación", según dijo al diario online Infobae.

