Con una misiva de más de tres páginas, firmada el 27 de octubre de este año, el alcalde Dionisio Vélez Trujillo solicitó a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios que se ejerza control y vigilancia a Electricaribe, y “se adopten medidas eficaces y ejemplarizantes que se traduzcan en la mejora de las condiciones del servicio”.
Según se explica en la carta, el motivo de la petición obedece a las deficiencias continuas del servicio de energía eléctrica en la ciudad, y los problemas de orden público que estas ha desencadenado, dejando a la ciudad en una “crisis con relación a ese servicio público domiciliario de carácter esencial”.
FALLAS DEL 2013 AL 2014
En la carta, la Administración hace un recuento de las principales quejas de la ciudadanía respecto al servicio desde el 2013 hasta este año.
“Desde hace varios años y en especial lo que va del año 2014, se han presentado fallas en la prestación del servicio de energía en todo el Distrito de Cartagena consistentes en que el voltaje es muy bajo en algunos sectores; con oscilaciones continuas; y la más común de todas es la suspensión intempestiva del servicio de forma continua e indefinida en la ciudad”.
Además, señala que los cortes repentinos del servicio y en general la mala prestación de éste, ha venido generando desde octubre del 2013 fuertes protestas masivas.Es decir, la mala prestación de este servicio, ha generado en la ciudad “una situación caótica de orden público”.
Como un caso puntual, la misiva se refiere a los hechos del 16 de mayo en la Avenida Pedro de Heredia, a la altura del Centro Comercial La Castellana, cuando algunos usuarios bloquearon la vía con llantas, argumentando que estaban cansados de la intermitencia del servicio en ese sector. “Dicha situación ocurrió, cuando tan solo 24 horas antes, se había dado un bloqueo en la Transversal 54 por similares inconformidades de los habitantes del barrio San Pedro”.
NO MÁS PAÑITOS DE AGUA TIBIA
Además del control a la empresa prestadora del servicio, la Administración Distrital pidió políticas públicas para asegurar el fortalecimiento de la prestación de este servicio.
“Nos atrevemos a manifestar que es necesario no solo ejercer la debida inspección, control y vigilancia al prestador; sino apoyar con políticas públicas contundentes el fortalecimiento del sistema tanto para usuarios regulados como para usuarios ubicados en zonas irregulares”.
