Así se vería el Castillo de San Felipe rodeado de edificios de 30 pisos

26 de octubre de 2017 12:00 PM

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¿Hay suficiente espacio para que 700 familias vivan en las torres que se construyen cerca del Castillo de San Felipe? No solo es cuestión de dañar la visual de esta importante fortificación, sino también los problemas que se derivan de una construcción como Aquarela. Le preguntamos a un experto qué pasa en términos de servicios públicos y movilidad con la zona, y quisimos saber cómo se vería el Castillo rodeado de torres de este tipo.

El castillo de San Felipe ya no es la edificación más imponente del Pie del Cerro y sus barrios vecinos. La construcción de un conjunto de cinco torres de más de 30 pisos en el barrio Paseo Bolívar, a una cuadra del Castillo, amenaza con destronar al fuerte militar que fue construido durante la colonia española. Por “dañar” la tradicional panorámica de este sector de la ciudad, Aquarela, un proyecto de Vivienda de Interés Social (VIS), se convirtió en el nuevo blanco de críticas de ciudadanos, políticos y entidades gubernamentales, pero al contar con todos los permisos necesarios para su construcción, es poco lo que se puede hacer para frenar el levantamiento de esta moderna mole de cemento. (Lea aquí: Proyecto de VIS cumple con todos los permisos: constructores)

El peor problema de la densificación en la zona de influencia del Castillo no sería la panorámica. Alfredo Pineda, ingeniero civil y antiguo miembro de la Junta Directiva de la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos de Bolívar, manifestó que más allá de la visual hay que preocuparse por los inconvenientes de movilidad y servicios públicos que se derivan de este tipo de proyectos.

Según dice Pineda, el simple hecho de que cerca de 700 familias comiencen a vivir en un espacio donde anteriormente vivían 10 ya representa un problema para la movilidad del sector. La falta de vías para los posibles vehículos de estas nuevas unidades habitacionales e insuficiencia de oferta en los servicios públicos de transporte, afectarían no solo la calidad de vida de los habitantes de estos proyectos sino también la de los barrios vecinos. (Lea aquí: “Una muralla de edificios tapará el Castillo de San Felipe”: Mincultura)

“Los curadores de la ciudad se escudan en la no actualización del POT para dar permisos de construcción, pero mientras se sigan construyendo edificios sin hacer los trabajos de infraestructura necesarios para suplir sus necesidades, la ciudad seguirá creciendo de manera desorganizada. Las redes de acueducto, alcantarillado y energía son las mismas que hace 30 años o 50 años, pensadas para casas pequeñas. Estos edificios se conectan a estas redes y hacen que colapse todo el sistema”, explicó el ingeniero civil.

La excepción del POT a los proyectos VIS

A pesar de las críticas, la construcción de este proyecto continúa avanzando a paso agilizado mientras que Distrito y Gobierno Nacional se culpan entre sí por este supuesto atentado en contra del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Lo cierto, y le da la razón al Ministerio de Cultura, es que el sitio donde se construye Aquarela no estaba en la zona de influencia del Castillo de San Felipe según la Reglamentación del Centro Histórico, aprobada en 1994 por el Consejo de Monumentos Nacionales.

Al estar afuera de esta área, cualquier construcción que pudiera atentar contra el Fuerte es responsabilidad del Distrito y no de la cartera de Cultura. El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de 2001, el último que se ha hecho en Cartagena, definió la edificabilidad en el área donde se construye actualmente Aquarela, sin embargo, la norma indica que en esta zona solo se pueden construir edificios que no superen los seis pisos de altura.

¿Por qué se permite la construcción de varias torres que sobrepasan los límites establecidos por el POT? Dolly González Espinosa, secretaria de Planeación durante la administración del exalcalde Dionisio Vélez, emitió una circular el 10 de diciembre de 2013 donde se le indicaban a los curadores urbanos las excepciones que podían hacer respecto al POT cuando los proyectos estuvieran categorizados como VIS. La circular pide “el máximo aprovechamiento del predio para el desarrollo de tantas viviendas tipo VIS o VIP como sean posibles, teniendo en cuenta los costos para este tipo de vivienda que estipula la ley”. (Lea aquí: Alcalde dice que Secretaria de Planeación actuó bajo la ley)

Apoyándose en la circular de 2013,  la Curaduría Urbana No.1 autorizó en 2015 la construcción de la primera torre de 30 pisos de Aquarela, un proyecto que había sido certificado ese mismo año por Corvivienda como VIS. En pocas palabras, la circular de la Secretaría de Planeación permite que se construyan edificios de hasta 32 pisos en cualquier sector de Cartagena, independientemente de lo que ordene el POT de 2001, hecho durante la administración del exalcalde Carlos Díaz Redondo, siempre y cuando sean Viviendas de Interés Social.

Se amplió la zona de influencia

Ya con las torres de Aquarela levantándose cerca del Castillo de San Felipe, el Ministerio de Cultura presentó ante el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural (CNPC) una propuesta de ampliación de la zona de influencia del Castillo de San Felipe, para evitar que futuras construcciones afecten aún más a este Patrimonio de la Humanidad. El 15 de junio de este año, el CNPC emitió la Resolución N.° 1709, ampliando la zona de influencia. (Vea aquí el mapa)

La Resolución N.° 1709 de 2017, que modifica la 043 de 1994, establece como zona de influencia el área que está entre la Laguna de El Cabrero con calle 41 en el barrio Torices, la Laguna de San Lázaro con calle 17 en el Puente Jiménez, bordea el predio del Colegio La Salle y bordea de la isla de Manga sobre el caño Bazurto. A pesar de que ahora Aquarela está adentro del perímetro de influencia del Fuerte de Barajas, hay que recordar que los permisos de construcción fueron firmados en 2015, por lo que la nueva norma no afecta al proyecto.

“En el evento de pretender adelantar cualquier intervención en la zona de influencia a que hace referencia el artículo primero de la presente Resolución, se debe presentar el correspondiente proyecto para autorización del Ministerio de Cultura, previo concepto favorable del IPCC. Estas medidas tendrán carácter transitorio mientras se expide el Plan Especial de Manejo Y protección (PEMP) que proteja el sector”, indica la Resolución  N.° 1709, firmada por la ministra Mariana Garcés Córdoba.

Sobre el caso concreto del proyecto Aquarela, la cartera de Cultura informó a través de un comunicado que interpuso una acción popular para suspender la obra hasta tanto se ajuste para proteger el Castillo. Según señaló el Ministerio, con esta medida se busca que se declare judicialmente que la ejecución de este proyecto urbanístico vulnera los derechos colectivos protegidos por el artículo 88 de la Constitución Política. Asimismo se solicitó el decreto de medidas cautelares para evitar que la afectación sea aún más grave, pidiendo la suspensión provisional de la circular de 2013 de la Secretaría de Planeación. (Lea aquí: MinCultura busca frenar construcción de Aquarela con acción popular)

Suspensión

Finalmente, el 24 de octubre, la continua avanzada de las autoridades en contra de Aquarela dio resultado al suspender las obras por encontrar algunas inconsistencias en la documentación y requisitos de construcción. La Inspectora de Policía de la zona, con el acompañamiento técnico de la Dirección Administrativa de Control Urbano de la Alcaldía de Cartagena, frenó la continuación del proyecto al evidenciar que la construcción no cumplía con los aislamientos expedidos en la licencia otorgada por el Curador N°1 y, además, un sello preventivo por parte del EPA por tener desactualizado el Plan de Manejo Ambiental. (Lea aquí: Suspenden temporalmente la construcción de edificio Aquarela)

A pesar de que esta suspención fue aplaudida por diferentes sectores, hay que aclarar que la medida es temporal y, una vez los constructores de Aquarela se pongan al día con estos requisitos, el Disitro no tendrá motivos para continuar con la medida y los trabajos se pondrán en marcha nuevamente. Al tener todos sus papeles en orden, la única posibilidad para frenar definitivamente este proyecto es una indemnización por parte del Distrito a la firma cosntructora, los compradores y promotores del proyecto. 

Por otra parte, ayer, 25 de octubre, la Procuraduría General de la Nación le solicitó al Juez Décimo Administrativo Oral del Circuito de Cartagena suspender de manera inmediata la construcción de este proyecto de vivienda multifamiliar, con el fin de proteger los derechos e intereses superiores de la Nación. Como medida cautelar solicitó la suspensión de las resoluciones que otorgaron las licencias de construcción y modificaron el POT, así como la cesación inmediata de las obras que adelanta el constructor. (Lea quí: Procuraduría pide suspender construcción de edificio Aquarela)

Aunque los vacíos normativos ya le metieron un gol a la ciudad al permitir la construcción de Aquarela a 200 metros del Castillo de San Felipe, la presión de diversos sectores, la ampliación de la zona de influencia, la creación de un nuevo POT y, finalmente, el PEMP, garantizarán que en el futuro no habrán nuevas construcciones que impacten negativamente en el Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad. Finalmente, que símbolos de Cartagena como el Castillo no se pierdan entre un bosque de edificios, dependerá de la voluntad, rigurosidad, legalidad, carácter y transparencia de los funcionarios de la ciudad. (Lea aquí: “Tenemos todos los certificados y licencias en orden”: gerente de Aquarela)

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