Luego de 39 años de fundada la vereda San Rafael de la Cruz (Arjona, Bolívar), sus habitantes abrieron los grifos y recibieron agua apta para consumo humano. (Lea aquí más información sobre Arjona).
Unas 1.300 personas que residen en 279 viviendas, ya cuentan con este servicio instalado por la empresa Acualco.
Esta comunidad, por su ubicación geográfica en la margen derecha de la carretera Troncal de Occidente, se abastecía de agua cruda, que tomaban de la tubería madre del acueducto de la cabecera.
El procedimiento que utilizaban para consumir el agua, consistía en tratarla en forma casera con cloro y luego ponerla al fuego.
Julio Romero, líder comunal, dijo que en 1992 hubo una gestión del alcalde Cesar Reyes ante la desaparecida Dasalud, y le fue entregada a la población una planta potabilizadora, pero esta nunca prestó sus servicios. Los equipos se deterioraron y terminaron en chatarra.
“Hace unos 4 años, la Gobernación nos tuvo en cuenta y realizó una inversión considerable. Se construyó un tanque elevado, se instaló una planta potabilizadora, se cambiaron las redes madres y domiciliarias, pero para sorpresa de todos los habitantes, el contratista nunca puso en funcionamiento la maquinaria y la gente se quedó con las ganas de tener agua”.
La inversión
Liliana Reyes Delgado, secretaria de Planeación de Arjona, informó que la inversión para poder darle agua a la comunidad es de 15 millones de pesos.
“La plata se gastó en la reparación de las bombas, las cuales no funcionaban, además del mantenimiento de la planta y del tanque elevado que tenía averías. También se mejoraron las redes internas”, indicó Reyes.
“Hemos aportado los insumos, y esperamos que ellos a través de una junta comunitaria los manejen bajo nuestra supervisión. Espera-mos que la comunidad en común acuerdo establezca sus pagos y así se convertirá en un acueducto comunitario”, añadió la funcionaria.
Esta vereda, dada la cercanía con la cabecera municipal, será declarada como barrio, atendiendo los lineamientos del Plan Básico del Municipio.
Opiniones
Isabel Salguedo.
“Es importante que haya agua potable en los grifos, porque siempre la teníamos cruda nosotros y eso enfermaba a los niños”.
María Gómez.
“Gracias a Dios tenemos agua limpia, así no se enfermarán los niños, aunque siempre la tratamos con cloro, pero no es igual”.
Santander Vecino.
“Veo con buenos ojos que la junta de acción comunal haya buscado las maneras para que el agua sea limpia, ahora debemos conservarla”.
