Pese a que el carreteable es un paso obligado para la circulación de vehículos que transportan los productos que llegan y salen de la Costa Caribe, el hundimiento cada vez es más profundo.
El terreno ya ha cedido aproximadamente unos dos metros sobre la margen derecha de la vía, lo que ha generado la molestia de los transportadores y pasajeros, ya que solo pueden utilizar el estrecho carril izquierdo que también presenta problemas de estabilidad.
Ariel Cardona Corrales, conductor, asegura que las autoridades competentes están a tiempo de corregir el daño que cada día se hace más grande, antes que ocurra un desastre como en años anteriores.
Los comerciantes que diariamente se “rebuscan” en esa zona advierten que ya ha avanzado mucho el problema del hundimiento de la carretera.
La secretaria de Obras Públicas del Departamento, Dora Carmona, le manifestó a El Universal que el arreglo de esa vía es responsabilidad de Instituto Nacional de Vías (Invías), pero eso no exonera a su oficina de hacer las investigaciones respectivas para poner en manifiesto la problemática y se tomen los correctivos inmediatos y se arregle el carreteable.

