Demorado está el proceso de entrega de ayudas a las familias que resultaron afectadas por los vendavales del 3 y 9 de septiembre en Santa Catalina.
Los afectados, habitantes de los sectores El Progreso, San José y Villa Rosita, denunciaron que están desamparados desde que sucedió el fenómeno natural.
Juan Miguel Martínez, damnificado, señala que muchos afectados han tenido que irse a vivir a las casas de sus familiares y amigos, pues sus viviendas se encuentran destechadas.
“La evaluación de daños en cada una de las casas dañadas y las ayudas a las familias que resultaron afectadas ha tardado mucho, las autoridades deberían ser más diligentes con esta emergencia”, dice Martínez.
Al respecto, el secretario del Interior de Bolívar, José Hilario Bossio, comenta que la Alcaldía de Santa Catalina fue organizada y minuciosa para hacer el balance total de los daños.
“El jueves pasado recibimos el censo de damnificados, que ya fue enviado a la Dirección Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, la cual nos debe girar los recursos para transferir las ayudas”, expresa el funcionario.
Los vendavales, precedidos de fuertes aguaceros con tormentas eléctricas, provocaron que alrededor de 100 casas quedaran destechadas, según el alcalde Jesús Levin Betts.
Martínez critica que ante el elevado número de humildes familias que se quedaron sin sus techos, “las autoridades se han quedó cortas para ofrecer ayudas”.
“Los sectores afectados por los vendavales en Santa Catalina son habitados por familias de escasos recursos que necesitan que les tiendan la mano, para recuperar siquiera las tejas que fueron arrasadas por los vientos huracanados”, puntualiza el damnificado.
