|
Martes 21 de mayo de 2013 Ediciones anteriores |
6 segs
|
Registrarse o Iniciar sesión
Síganos en: |
Todos los días leo El Universal en físico papel, porque todavía lo asocio con los viejos tipos de plomo y me gusta oír el canto de las páginas. Pero, ¿qué está pasando? ¿Por qué envuelven a Carlos Díaz A. con Francisco Angulo G., si son tan diferentes en su prosa y caminado? Afortunadamente, creo poder distinguir a Carlos, por sus pelaos y su baile “achampetao” en su lingüística. Pero no dejen que esto siga pasando. O es de Francisco o de Carlos, lo que ha pasado en la página 6 A. dónde con nombres diferentes (“Picotazo de la muerte” y “El papá de los picoteros”), aparece el mismo artículo para ambos escritores. Además, parece que poco importa la ortografía. Avísenme, porque estoy de acuerdo con García Márquez: ésta cambia al son del tiempo y de la música. Aquí los maestros pensionados se brindan para servir de “correctores de prueba”. Ellos todavía dudan de la veracidad del internet. Consultan la ortografía de Nicolás Gaviria y el Diccionario de la Gran Enciclopedia del Mundo
Juan V. Gutiérrez Magallanes
C.C.No. 6.742.388 de Tunja.