Hoy, al ver una carta enviada por mí hace algún tiempo, vi que, tal vez por espacio, quedó inconclusa, ya que la respuesta dada por mi amiga antioqueña, no alcanzó a salir. Al preguntarle yo cómo habían hecho en Medellín para tener la ciudad acogedora, me respondió que eso no se había logrado de la noche a la mañana. Fue labor de años con campañas acompañadas de pancartas en los semáforos, concienciando a la gente de lo importante que es vivir en una ciudad sin motos, sin congestión de tráfico, sin invasión del espacio público y sin el vandalismo de Cartagena. Muestra de ello, las plazas que la alcaldesa Judith Pinedo empezó a concebir como espacios acogedores, hoy reinvadidos y convertidos en muladares. Para muestra, nada más es pasar por la que queda entre el Edificio Arnold Puello y la Registraduría del estado Civil. ¿Cuántos dirigentes necesitará esta ciudad para trasmitir su espíritu cívico a cada cartagenero y que quien se elija en remplazo de su antecesor, no sólo no desbarate con los pies, lo que éste logró con sus manos y esfuerzo, sino que haya continuidad de lo bueno, desechando sólo lo que no está bien?
Luisa Pineda de Arrázola
C.C.No. 22778576