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Reportero japonés logró usar Twitter mientras estuvo secuestrado

Un periodista japonés que estuvo secuestrado durante cinco meses en Afganistán se las arregló para enviar un mensaje vía Twitter para alertar que estaba vivo, aprovechando que sus captores le pidieron que les enseñase a usar un celular multiusos.

Kosute Tsuneoka dice que apenas días antes de ser dejado en libertad, uno de los milicianos le trajo su nuevo teléfono celular y le pidió que lo preparase.

Los milicianos estaban interesados en ver Al-Yasira en el teléfono, pero Tsuneoka consiguió desviar su atención a Twitter, logrando que le preguntasen cómo funcionaba.
“Así es como pude enviar el mensaje”, dijo Tsuneoka en una conferencia de prensa en Tokio. “Estoy seguro de que no pensaron que les estaba engañando”.

Un par de días más tarde, los milicianos, que Tsineoka dice se identificaron como miembros de Hizb-e-Islami pero se hicieron pasar por talibanes ante el gobierno japonés, le dejaron en libertad, en parte porque él es musulmán. Tsuneoka se había convertido al islam en el 2000.

El gobierno japonés dijo que no pagó rescate por Tsuneoka. El reportero dice que lo cree, porque sus captores no parecían contentos al momento de su libertad ni indicaron haber recibido dinero.
Durante su cautiverio de cinco meses en la provincia norteña de Kunduz y Takhar, el periodista independiente pensó que no escaparía con vida.

“Estaba seguro de que me iban a matar”, dijo. Su temor llegó al máximo en junio, cuando los secuestradores emitieron un ultimátum al gobierno japonés, amenazando con matarle si sus demandas no eran cumplidas en 72 horas.

Cuando el tiempo pasó y no hubo indicio de que fueran a ejecutarlo, Tsuneoka comenzó a pensar que podría sobrevivir y conseguir su libertad en algún momento.
“Aunque era exasperante no saber cuándo iba a ser, mi temor de que iba a morir comenzó a amainar gradualmente y comencé a sentirme mejor”, dijo.

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