La familia de Leydis Chico Carmona estrenará en las próximas semanas su nueva vivienda. Ella, su esposo, y sus dos hijos, uno de seis años y otro de cinco meses, pasarán de vivir en un cuartico donde tienen dos camas y un televisor, a tener una casa con dos cuartos y una sala-comedor.
El sábado pasado en el cuarto donde Leydis vive desde hace más de seis años se vivió una fiesta, “mi hijo se levantó muy temprano y se bañó. Cuando estaba listo me dijo que me apurara, que me levantara rápido que hoy (sábado) por fin le paraban su casa”, contó emocionada.
Esta es una de las cinco familias de Puerto Rey, vereda del corregimiento de La Boquilla, que el pasado fin de semana vieron como más de 85 voluntarios se reunían para levantar estas casas modulares que hacen parte de la iniciativa “Un Techo Digno”.
Este programa de vivienda en Puerto Rey es una iniciativa del Club Rotario Cartagena Caribe, que se realiza en alianza con Pro-Boquilla, Fundación Catalina Muñoz, y Fundación Sura.
“AHORA SI..."
El cuarto donde vive esta familia se llena de agua cada vez que llueve, y para cocinar le tocó acondicionar un espacio detrás del cuarto. Para ella, esta oportunidad llegó a su familia “en el momento que era”.
“He metido papeles en Corvivienda para conseguir una casita que ha sido mi sueño de siempre, y nunca me salió nada. Pero fíjate aquí estoy viendo a estas personas levantando mi casita”, dijo Leydis, quien entre risas contó que su mamá nunca iba a visitarla porque decía que era muy incómodo, pero que desde que se enteró de la nueva casa “que ahora sí viene a visitarme con gusto”.
Al principio, contó, su esposo le dijo que estas casas eran muy pequeñas, pero ella antepuso su sueño de tener una casa propia y más cómoda, y este modelo, que ya tienen otras familias en la comunidad, le pareció “muy elegante”.
¿QUÉ ES "UN TECHO DIGNO"?
Esta iniciativa nació hace tres años en Puerto Rey. “Identificamos la necesidad de una solución de vivienda, no es realmente una solución lujosa, es una solución digna”, explicó Guillermo Del Castillo, presidente del Club Rotario Cartagena Caribe.
Las familias beneficiadas se escogen a partir del trabajo social de la Fundación Pro-Boquilla, identificando a familias líderes, con niños pequeños y con la necesidad de vivienda.
El ciclo de construcción de la vivienda es de 30 a 45 días. Se construye sobre una losa de concreto con capacidad de carga hasta para una casa de dos piso.
“A través de la Fundación Catalina Muñoz, tenemos la solución con losas en concreto con refuerzo estructural en acero interno, ángulos en material de acero galvanizado, y las tejas en eternit, tablones en madera, y amarres metálicos que garantizan que la casa quede fija”, indicó Castillo.
La construcción de cada una de estas casas cuesta aproximadamente 12 millones de pesos. Las familias ponen 900 mil pesos, de 30 mil pesos mensuales hasta completar esta suma. El resto lo cubre el programa. “Lo importante es que ellos mantengan sus pagos, y es vital para que tengan más sentido de pertenencia, mientras ellos sepan que invirtieron la van a querer, a cuidar y será más valioso para ellos”, explicaron los organizadores.



