Un negocio “carnudo” está poniendo en riesgo al caño Juan Angola.
Son dos estanques improvisados para cultivar sábalo, a orillas del cuerpo de agua, en el barrio San Pedro y Libertad, sin autorización de la entidad ambiental competente.
Esta situación fue denunciada por el ambientalista Rafael Vergara Navarro, quien contó que “hace unos tres días pasé por el lugar y me percaté de que hay una “sabalera” construida, donde ya hay peces. Es al lado de la vía Marginal del Sur, por donde pasa la Policía, por lo que si ellos ven que están haciendo eso, tienen que exigir autorizaciones y permisos, porque están metiéndote en un espacio público protegido”.
Advirtió que “luego, la noche del 21 de julio, residentes de la zona me hacen llegar la imagen de una retroexcavadora, o sea, no es una persona sin recursos quien lo está haciendo, porque de ser así lo haría a mano. La pregunta es, hasta dónde quiere llegar o hasta dónde va a permitir la autoridad que esto siga, porque si lo hace una persona y no pasa nada, todo el mundo va a querer hacerlo”.
A menos de una cuadra de distancia, se ve un nuevo relleno, en el que también se pretende instalar un estanque para cultivar sábalo.
“Están cortando el mangle para cultivar sábalo, y si no hay una reacción inmediata por parte del Estado, corremos el riesgo de que el Juan Angola se llene de “sabaleras”. Terminarán orillando el mangle hasta desaparecer el manglar”, advirtió el ambientalista.
Recalcó que “todas las autoridades saben esto. Dijeron que iban a actuar, así que esperamos que actúen rápido, que no piensen tanto en el derecho individual sino en el derecho de los demás a defender el medio ambiente, porque aquí hay en conflicto dos derechos, un derecho de interés general y un ‘no derecho’ de interés particular, porque ese no es un derecho, están actuando sin autorización para hacerlo, en un lugar donde no está permitido”.
Vergara agregó que “la Ley 99 de 1993 es muy clara, en este caso ordena rellenar, resembrar el mangle y sancionar a la persona. Además, el cambio climático exige que respetemos la vegetación de las orillas de los cuerpos de agua, pues son una barrera blanda para enfrentar el cambio climático. Sin ellas estamos quitando una defensa; al rellenar el mangle se provoca un problema de inundación”.
“NO QUEREMOS AFECTAR A NADIE”Jorge Sulbarán, habitante del sector, se identificó como uno de los dueños de los cultivos de sábalo.
Señaló que emprendió esta actividad junto con otras cuatro personas, hace unos seis meses, debido a la falta de oportunidades laborales.
“Presentamos el proyecto ante varias entidades y ninguna nos ayudó, entonces vimos en las orillas del caño el espacio que necesitábamos”, afirmó.
Dijo que “esta zona antes era un basurero, la recuperamos para empezar a trabajar, sin querer afectar a nadie. Somos conscientes de que tiene su grado de contaminación, pero está más limpia que la de otros”.
Según él, representantes de diversas instituciones, entre ellas la Policía, la Fiscalía y el Dadis, han ido a inspeccionar su “negocio”, pero, hasta ahora, ninguna lo ha instado a suspenderlo.
Así mismo, Eduardo César, uno de los supuestos dueños del nuevo cultivo que pretende instalarse en el Juan Angola, aseguró que “hace dos meses empezamos a rellenar en una zona en la que había un basurero, pero no hemos destruido ningún mangle. Lo hicimos para dar otra opción de vida a los jóvenes en riesgo”.
Admitió que “la Policía ha llegado con violencia a decirnos que no podemos seguir con el estanque, pero deseamos que el Estado nos apoye para que estos jóvenes que antes robaban salgan adelante”.
A RECUPERAR EL CAÑO JUAN ANGOLADiana Rodríguez Ribón, directora del Establecimiento Público Ambiental (Epa), dijo que por la ocupación ilegal del caño Juan Angola, se están realizando las investigaciones correspondientes para imponer las respectivas sanciones.
“La Ley 154 de 1978 establece que es ilegal ocupar el cauce de un caño, y el Decreto 2041 de 2014 precisa que para cultivar especies se necesita de una licencia ambiental. Nosotros somos la entidad competente para otorgarla y no lo hemos hecho, así que estamos frente a una invasión abrupta de un recurso hídrico y a una tala indiscriminada de manglar”, precisó.
Aseguró que se prevé realizar operativos en el área para esclarecer quién es el propietario de los estanques y recuperar el caño Juan Angola.

