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Cultural

Boris Krunic por primera vez en Cartagena

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Tiene pocas horas de estar en Cartagena y ya dice que quisiera quedarse a vivir aquí. Es el artista croata Boris Krunic, quien vive en la Costa Azul del sur de Francia.
Es la primera vez que viene a América Latina y exhibe unas de sus pinturas en la Alianza Colombo Francesa de Cartagena, invitado por la Fundación Enrique Grau.
Pinta al revés, detrás de la transparencia de los vidrios: paisajes iridiscentes, caballos, arlequines y universos del circo. Dice que su arte es antiguo, semeja el brillo visual de los vitrales. Cuando le pregunto si sus obras son en pequeño o gran formato, me explica que en realidad una gran obra puede estar resuelta en un espacio mínimo, y me recuerda que La Gioconda, de Da Vinci es una obra pequeña y mire a ver la magnitud de esta obra en la humanidad y en la historia del arte. Está sorprendido al entrar a un estudio de un artista colombiano. Lo primero que ha conocido es la casa del artista Enrique Grau en Bogotá, y luego el estudio de Armando Villegas. Y en Cartagena, uno de los murales de Alejandro Obregón.
“Creo que Colombia debiera ser más conocida mundialmente en el arte”, dice mientras el sol achicharra las hojas de parra que crecen eternamente en el patio de la Alianza Colombo Francesa.
Pero la pregunta me deja sin respuesta: ¿Qué hace el presidente de Colombia por el arte? Bueno, no seré yo quien le responda esa pregunta. Ya  verá usted que la urgencia nacional no son las artes sino la vida misma de los colombianos, la búsqueda de una paz esquiva y amenazada desde hace más de trescientos años. No es fácil establecer una conversación con un croata que habla en francés y que no entiende nada del español y un colombiano que no comprende el francés. Gracias a la traducción de Carlos Torres, sabemos un poco de este croata de sesenta años que ha venido por primera vez a Cartagena y nos habla con emoción de Marc Chagall, a quien conoció personalmente y a su admiración por Picasso y Miró. Curioso. Le pregunto por el artista chino que vivió en Francia Zao Wou-Ki, que acaba de morir en París y me dice que era uno de los grandes pintores abstractos de Francia y del mundo.
“Me gusta su trazo preciso, llano, maravilloso. No soy seguidor del abstraccionismo. Creo que toda obra abstracta surge de un largo recorrido por el figurativismo. Pinto de día: la imagen de lo que voy a pintar me ronda internamente hasta que lo plasmo en una obra. Cuando una obra atrae a alguien en particular y me proponen adquirirla, siento que algo de mí se va con la obra. Como si cortaran un dedo”.

Señales


Nació en el 1953 en Maribor, Estudio en la Escuela de Arte de Hblebine en Croacia. Es miembro vitalicio Honoris Causa de la Escuela Internacional de Arte de Boretto (Italia). Actualmente está radicado en Eze (Francia) donde tiene su taller.
Han sido múltiples sus exposiciones. Sus pinturas y esculturas hacen parte de las principales colecciones del mundo. La colección de la Fundación Príncipe Alberto de Mónaco, es una de ella.
El artista arribó por primera vez a América y ha escogido Colombia, como el único país para realizar una exposición en Bogotá y Cartagena.

obra de Boris Krunic cortesía
obra de Boris Krunic cortesía
Arlequín, de Boris Krunic cortesía
Arlequín, de Boris Krunic cortesía
Obra de Boris Krunic en Cartagena cortesía
Obra de Boris Krunic en Cartagena cortesía
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