Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-09

Dólar (TRM)
$2.989,71
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.850,00
Café (Libra)
US$1,58
Euro
$3.207,95
UVR, Ayer
$242,35
UVR, Hoy
$242,34
Petróleo
US$49,77

Estado del tiempo
2016-12-09

marea

Marea min.: -14 cms.

Hora: 00:21

Marea max.: 20 cms.

Hora: 07:38

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 06 a 14 kms/h

Temp. superficial del mar: 26 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.4 a 0.6 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2016-12-09

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

1 - 2
Taxis
9 - 0
Motos
S/M

Colombia es un delirio musical

-A A +A
 

El concierto de la noche del miércoles en el Teatro Adolfo Mejía, fue un desborde de creatividad innovativa y urbana de los músicos de Colombia.

Los protagonistas fueron: los grupos Bahía Trío y Puerto Candelaria, quienes se conjugaron en un performance musical intenso y delirante, una verdadera locura en escena, en donde los músicos del mundo dialogaron con sus instrumentos con la música de Colombia.
Una lección de desafío creador impulsado por Stephen Prutsman. Pero esta lección nos invita a reflexionar en que no todos los músicos colombianos buenísimos como los que hemos presenciado han tenido la oportunidad de viajar y presentarse en el exterior. La labor de descubrimiento de talentos es aún más complicada para la Fundación Salvi y el desafío para años venideros es integrar también a artistas que trabajan no sólo lo sinfónico, lo folclórico y lo contemporáneo, sino también en lo jazzístico y las nuevas expresiones urbanas de la música que aún se resisten a ser etiquetadas. Bahía Trío reveló decantación de su propuesta musical arraigada en los ancestros del Pacífico y la marimba nos devolvió con virtuosismo el fino y profundo espíritu de nuestros muertos. Nada nos separaba al escucharlos: las dos costas se abrazaban en la noche remota de nuestros parientes africanos esclavizados en América. Y el encuentro con el piano de Prutsman nos revelaba en su vivacidad y versatilidad el diálogo de Europa y América en una música común, más allá de las noches lejanas y divididas entre conquistadores y conquistados.
Puerto Candelaria nos llevó a otros delirios sin fronteras, permitiendo que el Cuarteto Shangai interpretara por primera vez una guabina y las bellas mujeres del festival: la violinista Bella Hristova, la cellista Alisa Weilerstein (cello), entre otras, se conjugaran con la propuesta de Colombia. Esa noche requiere de una reflexión aún más serena y profunda. Aún estamos abrumados. No se apaga el resplandor de la bella plaza tomada por la música e iluminada con el calor de nuestros hermanos getsemanicenses.

Publicidad
Publicidad
2329 fotos
64139 seguidores
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese