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El fútbol es mucho más importante que la literatura

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Si se tienen en cuenta aspectos como la narración, los personajes, el nudo y el desenlace, entonces el fútbol también merece ser tema obligado en la literatura con L mayúscula.

Esta fue una de las conclusiones a que llegaron ayer los escritores Daniel Samper Pizano, Jordi Puntí y Juan Esteban Constain, quienes tuvieron como árbitro al también escritor Carlos Castillo, en el Hotel Santa Clara.

Para Jordi Puntí “el fútbol nos devuelve a la infancia, porque siempre que estamos viendo un partido, ya sea en forma presencial o por televisión, empezamos a maquinar recuerdos de cuando nos escapábamos con los amigos del barrio hacia las canchas, a jugar hasta más allá de la tarde, cuando ya casi ni se veía el balón. A mí, por ejemplo, aún me sucede que cuando voy por la calle y encuentro a un grupo de niños jugando, deseo que el balón se les escape para devolvérselos con una patadita”.

Más adelante, agregó que “el fútbol tiene mucho parecido con la literatura, porque se sirve de una narración, tiene personajes, tiene un drama, un nudo,  un desenlace y unos espectadores que gozan y sufren con ese drama”.

Daniel Samper, por su parte, llamó la atención respecto a que, aunque se diga que el fútbol está muy ligado con la literatura con mayúscula, “en realidad no existen muchas novelas, cuentos u obras de teatro con ese tema, como, en cambio, sí sucede con otros deportes como el boxeo y el ciclismo. Lo que sí existe es mucha literatura con minúscula. Es decir, lo que hace el periodismo. Hay muchos reportajes, entrevistas, crónicas, artículos de opinión, algunos buenos, otros muy malos, etc”.

Explicó que “cuando se concibe al fútbol como parte de la vida es cuando se está haciendo literatura con mayúscula. Y me parece que el fútbol dejó de abundar en la literatura con mayúscula desde que pasó a la televisión. Antes de eso, el narrador radial de fútbol estimulaba mucho la imaginación del oyente. Incluso, había locutores que exageraban las situaciones. Pero en cuanto se trasladó el fútbol a la televisión, la literatura sobre fútbol no creció, porque se está viendo todo”.

“El fútbol es mucho más importante que la literatura”, dijo el escritor Juan Esteban Constain, quien explicó inmediatamente que “la literatura no es más que un instrumento de placer, mientras que el fútbol es un acto de fe. Es un pretexto para tener una conversación para toda la vida. Fíjense en que Argentina, cuando la gente va a recordar algún hecho histórico, primero pone al fútbol como referencia. Todos tratan de acordarse cuál equipo estaba jugando ese día, quién marcó el primer gol, cuál fue el marcador definitivo”.

Tal como otras disciplinas deportivas, el fútbol ha prestado su lenguaje a la vida cotidiana. Al respecto, Samper Pizano recordó una situación crítica de Colombia, “cuando el presidente Alfonso López Michelsen dijo que no iba a tirar la toalla, como diciendo que no estaba pensando en renunciar. Evidentemente, el símil tiene que ver con el boxeo. Pero hay otra anécdota hermosa de El Roberto ‘El Negro’ Fontanarrosa, cuando ya estaba enfermo: un periodista le preguntó que cómo se sentía, y él respondió: ‘así como estoy, firmo el empate’. No creo que ningún García Márquez pueda escribir una frase más bella”.

Jordi Puntí volvió a gambetear cuando afirmó que “la literatura es un engaño. El fútbol también lo es. Messi miente cuando hace como que va para un lado y se mete para el otro. Los jugadores mienten cuando caen al suelo quejándose de una lesión que no existe. Pero no cabe duda de que el fútbol se adueña del interés de la gente. Recuerdo que en Barcelona había un motel en cuya salida tenían una pizarra en donde se consignaba qué equipos estaban jugando, quiénes habían hecho los goles, en cuál tiempo y quién había ganado. Los amantes cuando salían de sus cuartos se sentían suficientemente informados sólo con mirar la pizarra”.

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Comentarios

¡Qué adefesio más grande! Es

¡Qué adefesio más grande! Es una ridiculez equiparar al fútbol con la literatura, o peor aun decir que es superior a esta última. Escritores de pacotilla que seguro están financiados por algún gran empresario futbolístico. La literatura es arte, es pura, mientras q el fútbol se ha mercantilizado para favorecer a unos pocos ¡Y qué estupidez comparar la frase guache de Fontanarrosa con la literatura fantástica de Gabo!

Ese Juan Esteban Constaint es

Ese Juan Esteban Constaint es una p.o.r.q.u.e.r.í.a. al afirmar q el fútbol es superior a la literatura. ¡Qué argumento más estúpido el q usa al decir q ese deporte es un acto de fe y la literatura es de placer! ¡I.D.I.O.T.A.! ¿Acaso no siente placer el amante del fútbol al seguir al equipo de sus pasiones? ¿Cuál acto de fe? La literatura trasciende incluso la historia, en cambio el fútbol no lleva sino dos siglos ¡ANIMAL!

¿El fútbol superior a la

¿El fútbol superior a la literatura?... OYE NI EN LA ÉPOCA DEL HEROISMO GRIEGO EN LOS JUEGOS DEL OLIMPO ADMITIRÍA SÓFOCLES TAL BARBARIDAD... Todos los ilustres desde Heródoto hasta Borges han de estar lanzándole madrazos pseudo-poéticos a este bandido con pergaminos de Juan E. Constaint