Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-03

Dólar (TRM)
$3.061,04
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.800,00
Café (Libra)
US$1,60
Euro
$3.257,55
UVR, Ayer
$242,37
UVR, Hoy
$242,37
Petróleo
US$51,68

Estado del tiempo
2016-12-03

marea

Marea min.: -13 cms.

Hora: 23:02

Marea max.: 19 cms.

Hora: 13:37

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 1.8 a 9 kms/h

Temp. superficial del mar: 25 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.5 a 0.8 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 25 ºC
Máx. 30 ºC

Pico y placa
2016-12-03

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m- Sábados de 7 a.m a 3 p.m

7 - 8
Taxis
N/A - N/A
Motos
N/A - N/A - N/A - [object Object] - N/A

El retorno del Nene Doc

-A A +A
 

La pobrísima nación haitiana padece ahora el retorno de uno de sus monstruos políticos.¿Castigo de Dios?

El 12 enero de 2010 un terremoto de 7.0 grados-Ritcher sacudió Haití en un estremecimiento brutal con réplicas de similar intensidad. El mundo se alarmó y preparó el envío de ayudas. Días después, se reportaba 350.000 muertos y daños por 7.500 millones de dólares, equivalentes al 65% del PIB del país. Haití quedó devastado, sin energía ni agua potable, bloqueados los aeropuertos y derruidos los hospitales.

Se habló de un castigo de Dios, pero ¿de qué dios? Haití, en apariencia cristiano, con un 95% de población negra, es tierra del vudú y la santería. En medio del desastre, la gente oraba sin saber a quién.

Otros, menos creyentes, afirmaban ante los medios masivos que “lo que 29 años de dictadura Duvalier no lograron devastar, lo hizo el terremoto en segundos” –e insistían–: “¿Castigo de Dios, o de dios, por habernos sublevado hace siglos o por haber soportado tanto tiempo a ‘Papá Doc’ y su familia?”.

¿POR QUÉ HAITÍ?

Haití comparte con República Dominicana la isla a la que Colón llamó La Española. Ocupa un tercio de la isla en el extremo occidental: 27.750 kilómetros cuadrados, casi el departamento de Córdoba. “¿Por qué el sismo tuvo que concentrarse aquí, en este país tan pequeño y tan pobre?”, preguntaba un herido a su enfermera.

América, la segunda masa continental del Globo después de Asia, tiene 42 millones de kilómetros cuadrados, ¿por qué concentrarse el desastre en aquella perdida esquina del mundo?

El terremoto escasamente se sintió en Dominicana, su vecino inmediato, su compañero de isla.

‘NENE DOC’: ¿OTRA VEZ PRESIDENTE?

“Alea jacta est”: la suerte está echada. Como Julio César, ‘Nene Doc’ ha cruzado el Rubicón y enfrenta la tormenta. Los analistas califican su regreso como un acto temerario, pero valiente. Su presencia en Haití adquiere –metafóricamente– carácter de referendo. ¿Es posible que sea tanto el poder de recordación luego de 25 años, y que la Justicia se enceguezca ante el retorno de alguien con tantas cuentas pendientes, tanto dinero desviado hacia bancos suizos y tantas muertes a sus espaldas? ¿Es tan fuerte y poderoso el fucú, la mala suerte, la condena histórica del pueblo más pobre de América, que ese pueblo se atreva a votar por alguien que ya fue ‘Presidente a Vie’ sin que nadie hubiera votado por él? ¿Resultarían ciertas o inciertas las últimas líneas de la inmortal obra del maestro García Márquez, cuando afirma que “…las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra”?

“TERREMOTO PARA NEGROS”

En medio de la tragedia de Haití –el 75% de su población vive con menos de un dólar al día–, un profesor universitario de México anotaba: “Los noticieros internacionales han presentado la magnitud de la tragedia con cuerpos prensados debajo de grandes lozas. Piernas o medios cuerpos que apenas se distinguen entre los escombros, brazos salientes con manos inflamadas. El recato no existe, tampoco importa.

Al fin y al cabo son negros”. Luego se preguntaba por qué fotografías como aquellas no circularon durante los hechos de las Torres Gemelas en septiembre de 2001. “Nadie tomó fotos de los cuerpos estrellados en el suelo, o de los que optaron por lanzarse al vacío. Allí el recato les enseña que es aconsejable mostrar un poco de respeto por los muertos”. En Haití no fue así. El racismo impera hasta en eso: “Son negros, al fin al cabo”.

“¿POR QUÉ SOMOS TAN POBRES?”

Haití fue el primer país en el mundo en abolir la esclavitud y el primero en la América no sajona en obtener la independencia, en 1804; tanto, que ayudó a Bolívar cuando llegó allí, derrotado, en 1816. Tras la independencia, Francia (el patrón) obligó a Haití a pagar una indemnización equivalente a 21.700 millones de dólares de hoy –según Eduardo Galeano–. La deuda equivalía a 44 presupuestos anuales de Haití, lo que se terminó de pagar en 1938.

En 1915 los ‘marines’ norteamericanos, alegando inestabilidad, ocuparon el país hasta 1934, pero dejaron una guardia nacional que “velara por los intereses nacionales”.

Hasta 1957, cuando Duvalier llega al poder, muchos presidentes –unos malos y otros peores– se sucedieron; todos, con el beneplácito y el control de Estados Unidos. Los gobiernos, todos, como sucedería con los Duvalier, sustentaron su poder en la fuerza y el terror.

Tras la salida de ‘Nene Doc’, la inestabilidad continuó. Se sucedieron 11 presidentes, uno de los cuales –JB Aristide– fue depuesto tres veces. Detrás de cada elección o derrocamiento hubo siempre un interés extranjero. ¡Hasta que el 12 de enero de 2010, como si todo aquello no bastara, llegó el terremoto!

LO QUE LOS DUVALIER NO PUDIERON

“La mala suerte de Haití (el fukú, término africano) es tal, que cuanto los Duvalier no pudieron acabar entre 1957 y 1986, lo acabó el terremoto”, dice un sobreviviente.

Françoise Duvalier –‘Papá Doc’– fue un médico y exministro que accedió al poder en 1957 y pronto se convirtió en dictador, autonombrándose “President a Vie” (presidente vitalicio). Su régimen de hambre y terror reempobreció el país, apoyándose en una sanguinaria policía secreta, los ‘Tonton Macout’. Así llamaba la tradición oral del país al ‘espanto’ que se llevaba en un saco a los niños mal portados.

Duvalier se enriqueció, él y sus amigos, y nombró sucesor constitucional (también como “President a Vie”) a su hijo varón, Jean-Claude, quien, a la muerte del padre, asumió la presidencia con apenas 19 años en 1971.

Jean-Claude, apodado ‘Nene Doc’, se casó con Michele Bennet, rica heredera de la aristocracia mulata de Haití. Pareció que hasta su derrocamiento, por una huelga general en 1986, gobernó su madre Simone Ovide-Duvalier, como “Premiere Dame de la Republique”.

Derrocado a los 34, Nené Doc se asiló en Francia, se divorció de Michele Bennet y se casó con una francesa blanca, Veronique Roy. Con ella, a los 59 y tras 25 años de exilio, regresó a Haití en enero de 2011, año de elecciones, en medio de la expectativa general y con amplia difusión en los medios de comunicación. 

Por David Sánchez Juliao

 

Publicidad
Publicidad
2322 fotos
63897 seguidores
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese