En discurso durante la ceremonia inaugural del estadio que recibirá la apertura de las Copa de las Confederaciones 2013 el 15 de junio, con el partido Brasil-Japón, Rousseff subrayó que la calidad de los estadios inaugurados es la respuesta a los pesimistas que aseguraban que las obras no estarían terminadas a tiempo.
"Lo que estamos viendo son estadios construidos y entregados. Y no son cualquier estadio. Al decir de la belleza de este estadio Mané Garrincha, quiero decir que en todos ellos me dio orgullo ver la calidad de las instalaciones, la modernidad de las instalaciones, el criterio de hacer instalaciones sólidas pero simples, y al mismo tiempo bellas", afirmó.
Según ella, la obra demuestra que los brasileños son capaces de hacer aquello que "los pesimistas de guardia" no admiten.
"Por eso vamos acumulando victorias. Comenzamos en Fortaleza, estamos en Brasilia y el lunes iremos a Pernambuco, cerrando el ciclo de los seis estadios de la Copa de las Confederaciones", resaltó.
Los 16 partidos de la Copa de las Confederaciones 2013 ocurren entre del 15 al 30 de junio en seis ciudades brasileñas: Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Recife, Rio de Janeiro y Salvador.
Rousseff subrayó que el estadio de Brasilia lleva el nombre de Mané Garrincha, campeón del mundo con la selección brasileñas en 1958 y 1962, quien era "un genio en el arte del fútbol" que demostró al mundo que Brasil no tenía por qué tener complejo de inferioridad.
"Nosotros hemos superado de forma bastante radical esa actitud en la vida nacional, en la vida política, económica y social de nuestro país. Los miles de trabajadores que pusieron en pie los seis estadios que concluyen esa etapa, demuestran la capacidad de responder a los desafíos que les son presentados", señaló.
Destacó que los estadios fueron financiados con recursos públicos, y concebidos con padrones de calidad y sustentabilidad del más alto nivel.
"Tendremos una Copa del Mundo 2014 en un país continental, que recibirá tantos los contendores como los turistas extranjeros, en un nivel de calidad en las 12 ciudades de la Copa. Creo que haremos la mejor Copa de todos los tiempos", aseguró.
Rousseff enfatizó que las obras para los grandes eventos deportivos se inscribe en los esfuerzos del país para superar los problemas sociales, creando empleos, combatiendo la miseria, e impulsando el desarrollo económico y social.
"Estamos construyendo uno de los mayores mercados internos del mundo, y eso es un valor inestimable en un mundo en crisis. Si sumamos la clase C a las clases A y B, tenemos cerca de 128 millones de personas, y hemos retirado progresivamente a las personas que se encontraban en situación de pobreza extrema", recordó.
Dijo que es un avance que el Estadio Nacional de Brasilia sea una "arena multiuso", dejando un legado para la sociedad brasiliense como un espacio de convivencia social, deportiva y cultural.
"Demuestra que Brasil también está evolucionando como una sociedad de clase media con sus deseos y ansias. Cada vez más este país querrá, cada vez más buscaremos esas actividades que no son sólo el pan, sino actividades para entender el alma. Felicitaciones", concluyó.
El Mané Garrincha recibirá en la tarde de hoy un primer partido de prueba entre el Brasilia y el Brasiliense de la capital, y el 25 de mayo será sede de la apertura del Campeonato Brasileño, con el partido entre Santos y Flamengo, dos de los clubes más populares del país.
El estadio se encuentra en el centro geográfico de la ciudad, y en un radio de tres kilómetros se concentran los sectores de hostelería y hospitalario, centros comerciales y el centro de convenciones Ulysses Guimaraes, que será la sede del Centro de Medios de Comunicación durante los eventos.
Con un costo cercano a los 600 millones de dólares, el Estadio ManéGarrincha fue diseñado a partir de un concepto arquitectónico inspirado en la obra del arquitecto Oscar Niemeyer, con sus característicos pilares que sustentan los edificios de la capital.
Con una capacidad de cerca de 71.000 personas, el estadio será el más moderno de Brasil, tendrá asientos retráctiles y numerados a una distancia inicial de tan sólo 7,5 m del campo, protegidos del sol y de la lluvia por una moderna cubierta.
Construido en forma de arena polivalente y adaptada para recibir grandes eventos culturales y deportivos, tras los torneos deportivos el estadio será sometido a licitación internacional para que una empresa especializada en entretenimiento lo gestione.
El estadio, además, apunta a ser el primero en la historia en recibir el certificado internacional de máxima sostenibilidad LEED Platinum.
