Una persona que llegó como auxiliar del equipo aprovechó el trámite del partido y, argumentando dolor de cabeza, volvió al camerino y se llevó celulares, relojes, computadores y dinero en efectivo.
De inmediato, la Policía montó el operativo de seguridad para dar con el paradero del individuo, el cual, al parecer, reside en Bogotá.
Lo lamentable es que las cámaras de seguridad que se montaron para el Mundial ya no funcionan.
Duván Vásquez, gerente general del Once Caldas, dijo que los aparatos con las que operan se quemaron supuestamente por una sobrecarga.
