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Domingo 19 de mayo de 2013 Ediciones anteriores |
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Lebron James, de Miami Heat en una acción de juego ante Oklahoma City Thunder en la final del baloncesto de la NBA.
AP
Con 10 segundos restantes en el segundo partido, la final de la NBA está proporcionando todo el drama que se le podría pedir.
Dos superestrellas frente a frente, el Heat de Miami tratando de aguantar otra remontada del Thunder de Oklahoma City.
Lebron James obligó a Durant a fallar un disparo que hubiera significado el empate -y tal vez cometiéndole una aparente falta que no se marcó- y el Heat resistió una ofensiva final en una victoria de 100-96 el pasado jueves por la noche que empató la serie a un triunfo por bando.
Y mientras se dirige a Miami para los siguientes tres partidos, lo único que parece seguro es una tensa serie que se perfila para ser larga.
El tercer partido está previsto para hoy por la noche, y el entrenador del Heat, Erik Spoelstra, espera que se asemeje a los primeros dos.
"Esto probablemente va a ser así cada partido, y esa es la belleza de la competencia a este nivel, y abrazando esta competencia y viendo lo que saca a relucir de uno colectivamente", dijo Spoelstra.
Ha sacado lo mejor del Más Valioso de la liga, James, y de Durant, el líder encestador de la NBA. La promoción de la serie fue creada en torno a ellos dos y ambos pasado los primeros dos partidos colmando las expectativas.
James se ha recobrado de una decepcionante final de 2011 anotando 30 y 32 puntos en la actual, y pese a todo tal cantidad de puntos sólo le ha servido para un empate en esta serie debido a que Durant ha sido igual de bueno.
El ala pivote del Thunder dio continuidad a su actuación de 36 puntos del primer juego de la final anotando 32 puntos el jueves, 16 de ellos en el último cuarto después de anotar 17 en el periodo final del primer partido. A pesar de todo, su aportación fue desperdiciada debido a que el Thunder había caído en una desventaja de 17 puntos en la primera mitad.
Debido a los inicios lentos que tuvo en casa, el Thunder podría tener problemas en Miami, donde no contará con la ayuda del bullicio de sus aficionados para atosigar al Heat.