El equipo más cercano a Barack Obama estaba a fines de abril al tanto de que se investigaba la iniciativa de algunos funcionarios del servicio de impuestos de escudriñar a grupos conservadores, pero el presidente recién lo supo más tarde, afirmó el lunes la Casa Blanca.
El portavoz de la presidencia estadounidense, Jay Carney, aseguró además que "nadie en este edificio (la Casa Blanca) intervino en una investigación independiente en curso" sobre esos hechos, que según él, terminaron en mayo de 2012.
"La directora del servicio jurídico de la Casa Blanca, Kathy Ruemmler, supo (...) el 24 de abril que el inspector general estaba terminando su investigación" sobre actos de funcionarios del fisco, en el marco de una "comunicación de rutina", explicó Carney.
Ruemmler "informó al secretario general de la Casa Blanca (Denis McDonough) y a otros responsables del equipo presidencial", según Carney, pero el propio Obama fue informado recién el 10 de mayo cuando los hechos fueron divulgados por la prensa.
Para gozar de un régimen fiscal de no imponible, tradicionalmente reservado a las organizaciones sin fines de lucro y que les permite no revelar a sus donantes, numerosos grupos conservadores presentaron a partir de 2009 demandas ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS).
El fisco reconoció el 10 de mayo que decenas de esas asociaciones fueron seleccionadas para realizarles un examen en profundidad, cuando grupos de izquierda en esa situación no son sometidos al mismo control.