Lo que se decida mañana en las elecciones presidenciales de Ecuador, que según las encuestas van a terminar con un triunfo del presidente Rafael Correa, no trasnocha a sectores exportadores y expertos colombianos.
El comercio bilateral entre Colombia y Ecuador es uno de los más sólidos de la región y ha crecido continuamente desde que el economista ecuatoriano llegara al poder.
El año pasado, entre enero y noviembre, Colombia le vendió a Ecuador 1 mil 878 millones de dólares hasta noviembre, y en todo 2011 la cifra había alcanzado los 1 mil 909 millones de dólares. Esto gracias a la estabilidad de los acuerdos entre las dos partes. Aunque la cercanía entre los dos países data de muchos años atrás, el presidente ecuatoriano ha mantenido tratados como el de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que le da a los productos del colombiano grandes ventajas para competir en ese mercado frente a los de otras regiones.
Tulio Zuluaga, presidente de la Asociación del Sector Automotriz y sus Partes (Asopartes) y cabeza de uno de los principales gremios exportadores a Ecuador, afirma que Correa ha sido bueno para el comercio a pesar de que a muchos no les gusten sus relaciones con Hugo Chávez, mandatario de Venezuela.
“Aunque en alguna época teníamos un mercado más grande, hoy en día le estamos mandando a Ecuador aproximadamente el 12% de nuestras exportaciones, que es una buena parte”, señaló Zuluaga.
Por su parte, otro de los líderes gremiales que tiene relaciones comerciales con el país vecino, Luis Flórez de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas (Acicam), dijo que Ecuador es un mercado muy importante para Colombia.
“Vemos que el desarrollo de las dinámicas democráticas de ese país son estables. Creemos que el comercio tiene una buena proyección, buenos resultados, y esperamos un futuro crecimiento”, señaló el presidente del sector.
A pesar de la tensión política que había hace dos años entre ambos gobiernos y que se despejó con la llegada de Juan Manuel Santos a la presidencia de Colombia, los negocios entre ambos siguieron fuertes.
A diferencia de lo que sucedió con Venezuela cuando las relaciones diplomáticas estuvieron en su peor momento, Correa al final no puso en medio de la disputa a los negocios de los dos países. En 2009, se notó una pequeña caída de las exportaciones colombianas hacia ese país, cuando se vendieron 1 mil 257, cifra menor a los 1 mil 500 millones del año anterior, pero también gracias a la crisis internacional. Para 2010, en intercambio ya se había recuperado hasta 1 mil 824 millones de dólares. Y la cifra ha seguido creciendo.
“Ecuador es el único socio que nos queda con las condiciones originales de la CAN. Eso indica que es un mercado muy privilegiado para nuestros productos, pues al no tener aranceles podemos competir con ventaja sobre otros importadores que sí pagan hasta 20% por ingresar sus productos a ese país. Para Colombia no hay otro mercado con esas condiciones en la región”, dijo Carlos Ronderos, exministro de comercio exterior.
Así mismo, la cifras muestran que la balanza comercial está a favor de nuestro país: US$726 millones entre enero y septiembre de 2012. Colombia es el segundo destino de las exportaciones ecuatorianas no petroleras, después de Estados Unidos, y el tercer exportador de sus productos a ese país.
Cómo va la economía de Ecuador
Uno de los puntos que tienen Rafael Correa a su favor, es el buen desempeño de su economía. El crecimiento del Producto interno bruto del país alcanzó un pico de 8% en 2011. El aumento de la inversión estatal en el sector petrolero, que pasó de un monto de US$229,5 millones en 2006, un año antes de la llegada de Correa, a US$1.727 millones en 2010, puede explicar parcialmente el desempeño que está logrando.
Así mismo, los ingresos petroleros pasaron de representar 7,3% del PIB en 2007, al 19,3% en 2011.
“Una caída del precio del petróleo produciría inevitablemente un problema fiscal, que derivaría a un asunto central: de no contarse con buenos niveles de ingresos petroleros, la carga para alimentar la inversión del Estado se ubicaría en un aumento de impuestos, porque de algún lugar debe compensarse el dinero”, señaló Arduino Tomasi, analista y columnista del portal guayaquileño Gkillcity.com.
Ahora bien, como indica la revista económica ecuatoriana Gestión, con la llegada de Rafael Correa al poder el tamaño del Estado con respecto a su participación en el PIB tuvo un gran crecimiento: el gasto total del sector público no financiero pasó de 28% en 2007 a 48% en 2011. Y es que la inversión en infraestructura así como la construcción de vías y megaproyectos son algunos de los factores que tienen al presidente con posibilidades casi definitivas de ganar mañana.
Aunque sus detractores critican esas políticas, lo cierto es que el desempeño de la economía ecuatoriana respalda a Correa. El crecimiento, aunque no está ni se proyecta que llegue a los niveles de 2011, sigue en su senda positiva aunque más lenta con un crecimiento esperado de 4,8% para 2012 y de 3,5% para 2013, según la Cepal.
Además, la pobreza urbana y rural ha disminuido como nunca antes. Pasó de niveles cercanos a 40% en 2006, a 27,31% en diciembre del año pasado. El desempleo también ha caído significativamente. En 2012 se ubicó en la tasa más baja registrada desde que en 2007 se cambió la metodología de cálculo, con 4,6% de población desocupada, y una caída del subempleo de 45,5% a 41,9% en septiembre de 2012.
Además, el financiamiento ha mejorado. Con el crecimiento que ha tenido el país en los últimos años, la mayor inversión del sector público, la disponibilidad de fuentes de financiamiento y capacidad de pago de la deuda externa, con el acceso mayor al crédito chino, las calificadoras de riesgo decidieron aumentar un nivel la calificación del país en 2012: Moody’s subió los bonos ecuatorianos de Caa3 a Caa2; Standard & Poor’s pasó los bonos a largo plazo de B- a B, y los de corto plazo de C a B, y Fitch mejoró la calificación de “estable” a “positiva”.
