Gran Bretaña tendrá en 2013 un crecimiento económico de 0,6%, y no de 1,2% como preveía hace tres meses, informó el miércoles el ministro de Finanzas, George Osborne, citando datos de la administración del presupuesto.
El ministro también recortó la proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2014, a 1,8%, frente al 2% previsto en diciembre.
Por otro lado, la relación deuda pública/PIB sólo empezará a disminuir a partir de 2017/2018, agregó en una ponencia ante la Cámara de los Comunes.
"Pese a los avances realizados, sigue quedando mucho por hacer" y habrá que tomar "decisiones difíciles", adelantó.
Osborne achacó el empeoramiento de las proyecciones a "las dificultades económicas internas y externas", en particular en la zona euro, principal destino de las exportaciones británicas, ilustradas por la actual crisis en Chipre.