Indicadores económicos
2017-09-20

Dólar (TRM)
$2.904,60
Dólar, Venta
$2.795,00
Dólar, Compra
$2.700,00
Café (Libra)
US$1,57
Euro
$3.477,38
UVR, Ayer
$251,58
UVR, Hoy
$251,69
Petróleo
US$49,48

Estado del tiempo
2017-09-20

marea

Marea min.: -1 cms.

Hora: 05:15

Marea max.: 15 cms.

Hora: 11:37

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 6 a 19 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.4 a 1.2 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 27 ºC
Máx. 34 ºC

Pico y placa
2017-09-20

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

3 - 4
Taxis
7 - 8
Motos
1 - 3 - 5 - 7 - 9

El arquetipo del jefe criminal

A diario aparece en los medios una noticia sobre la captura de 8 ó 9 miembros de una conocida banda criminal, o de su jefe territorial en algún rincón de Colombia, de manera que la ciudadanía comienza a preguntarse si es que la justicia los deja libres de inmediato o es que las bandas criminales tienen millones de integrantes.



Aunque no hay estadísticas confiables sobre el porcentaje de presuntos miembros de bandas criminales capturados que son dejados en libertad o cuyos procesos precluyen sin pena ni gloria, lo cierto es que los colombianos tenemos la impresión de que esa cifra es demasiado alta, como para que sirva de advertencia a quienes se dedican al crimen.

Sin embargo, hay otra circunstancia que hace prácticamente inmortales a las bandas criminales, y es que no pasa mucho tiempo después de que un miembro o jefe de estas bandas es capturado o muerto, cuando ya hay un reemplazo de igual o mayor crueldad.

Y es por eso que debemos preguntarnos por qué en el país hay tal cantera inagotable de criminales, de manera que pueden alimentar permanentemente las empresas fuera de la ley sin que su estructura o su infame tarea se afecte demasiado.

De hecho, una gran parte de los jefes o miembros rasos de las Bacrim mueren a manos de sus colegas en la misma banda o de sus enemigos en la banda rival, debido a las disputas o a las venganzas, así que la dinámica del oficio criminal es tan frenética que precisan una fuente de personal siempre dispuesta al suministro.

En esa lógica frecuente del refrán “A rey muerto, rey puesto” en las organizaciones criminales, y sin que haya tiempo de preparar los reemplazos debidamente, la única conclusión posible es que ciertos sectores de la sociedad colombiana se encargan de oficio de esa tarea preparatoria.

Lo que parece más aterrador es que los jefes y miembros rasos de las bandas, asumen la tarea de reemplazar a quienes salen de escena con el convencimiento de que en cualquier momento les tocará también salir, pues su perverso oficio tiene como esencia la muerte ajena o propia.

Entonces, cuando un jefe reemplaza al que murió o fue capturado, no sólo lo asumen con la embriaguez del poder que reciben, sino con la locura que les impone la necesidad de cometer todo tipo de atrocidades, con lo cual la espiral de violencia y muerte es interminables y creciente.

Es posible que las estrategias contra las bandas criminales se hayan concentrado en la represión de quienes cometen crímenes atroces que acompañan la práctica de otros delitos como narcotráfico, robo y extorsión, descuidando otros ángulos, como este de la fuente inagotables de “recursos humanos” para mantener la estructura ilegal en funcionamiento.

Vale la pena extender la labor de asistencia a los jóvenes en riesgo, para convencerlos de la cruel ironía de la empresa criminal, que les permite ir adquiriendo poder y dinero, y cuando ya lo tienen en buena cantidad, son muertos para dar paso a otro que viene con las mismas ambiciones.

Hay que quitarle el velo romántico y valeroso que tiene el capo y que se ha vuelto arquetipo gracias, en gran parte, a las telenovelas y películas que los muestran ampliamente con el pretexto de que esa es nuestra realidad y hay que ocuparse de ella.

Va siendo hora de glorificar otros ejemplos, esos sí virtuosos y edificantes en nuestro país.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

Muy buen editorial,

Muy buen editorial, ciertamente, las novelas colombianas por buscar el alto rating en esta sociedad morbosa del crimen, hacen verdadera apología al crimen, al capo mafioso ... se deben prohibir y, a cambio, ensalsar a verdaderos héroes, a esos que luchan por el bien...

Si, buen Editorial.

Si, buen Editorial. Pertinente sobre todo en la sociedad latinoamericana y en especial la colombiana, pero el trabajo esta en la edad infantil, no en "los jóvenes en riesgo", ya que a esa edad se ha estructurado el cerebro casi en su totalidad. Desde un periodico se pueden hacer variadas intervenciones que colaboren en este proceso.

Es una sociedad "capo"tizada;

Es una sociedad "capo"tizada; antes era "patron"izada; mucho antes había sido "colon"izada y 200 años "poli"tizada con pura leguleyada.

Antes nos ofendíamos cuando

Antes nos ofendíamos cuando una película de Hollywood relacionaba a Colombia con drogas. En cambio hoy, nuestros flamantes directores de telenovelas y películas, exaltan el delito con tal de hacer dinero. Han degenerado nuestra sociedad en su afán de riqueza.

Mientras tengamos a tantos

Mientras tengamos a tantos poderosos tanto politicos como empresarios y terratenientes auspiciando el crimen y las bandas criminales, va hacer dificiles acabar con las bandas criminales. Ahi tenemos al señor de señores (Alaro Uribe) defendiendo a los criminales e invitando a los terratenientes (que han despojado a los campesinos de sus tierras), a que se enfrenten al estado,

COMENTARIO INTERESANTISIMO. Y

COMENTARIO INTERESANTISIMO. Y LE AGREGARIA...NO SERA QUE LAS AUTORIDADES SE VOLVIERON DESCARADAS Y TANTOS BACTRIM CAPTURADOS Y MUERTOS NO SON CIERTAS?? PARECE QUE FUERAN FALSOS POSITIVOS..POR QUE LO QUE PARECE ES QUE HAY MAS DE ESTOS BANDIDOS QUE SOLDADOS, GUERRILLEROS Y PARAS..

El gobierno se quitó de

El gobierno se quitó de encima el problema de las guerrillas y los paramilitares y nos lo endosaron a los ciudadanos. Por eso los civiles no debemos meternos mucho en los asuntos con las BACRIM y que sea el gobierno quien los enfrente. Devolvamosle la bolita al gobierno. Nosotros no tenemos formas de enfrentar ese problema. Por eso el ciudadano paga extorsiones. Particularmente yo no me haría matar por "amor a la patria" .