Indicadores económicos
2017-02-25

Dólar (TRM)
$2.886,52
Dólar, Venta
$2.848,00
Dólar, Compra
$2.680,00
Café (Libra)
US$1,66
Euro
$3.062,30
UVR, Ayer
$244,39
UVR, Hoy
$244,48
Petróleo
US$53,99

Estado del tiempo
2017-02-25

marea

Marea min.: -13 cms.

Hora: 18:49

Marea max.: 5 cms.

Hora: 12:08

Dirección viento: Norte

Intensidad viento: 12 a 22 kms/h

Temp. superficial del mar: 27 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0,5 a 1,5 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 24 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2017-02-25

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

Sábados de 7 a.m a 3 p.m

7 - 8
Taxis
N/A - N/A
Motos
N/A - N/A - N/A - N/A - N/A

Los embelecos constituyentes

La Constitución de Estados Unidos, uno de los paradigmas de la democracia mundial, fue adoptada en 1787, se le introdujeron 10 enmiendas en 1791, y desde entonces se ha emendado o reformado otras 17 veces (en realidad 15 veces, porque la enmienda que introdujo la ley seca fue abolida por otra enmienda), para modificar el alcance de los principios de funcionamiento de Estado o para introducir otros principios, como la abolición de la esclavitud en 1865.

Se le considera la constitución federal más antigua del mundo (sólo superada en antigüedad por la de la Serenísima República de San Marino, que no es un Estado federal), y a esa carcterística se le atribuye la estabilidad política y la solidez institucional del país.

En Colombia, por el contrario, el entretenimiento favorito de nuestros dirigentes políticos es redactar o reformar constituciones, con el equivocado convencimiento de que un cúmulo de nuevas normas podrá solucionar los graves problemas nacionales.

Aunque su espina dorsal contenía los principios fundamentales para el funcionamiento de una república democrática, la Constitución de 1886 fue derogada en su totalidad, para poner en vigencia la de 1991, con esos mismos principios redactados de manera más prolija y con la introducción de otros que pusieron a Colombia en armonía con los cambios que experimentó el mundo en el siglo XX.

Es inútil discutir ahora si hubiera bastado con una gran reforma para adaptar a estos tiempos la Constitución de 1886, en lugar de hacer una nueva, pero sí es importante mencionar este precedente porque, una vez más, nuestros dirigentes políticos están empeñados en practicar su entretenimiento más antiguo y tradicional: la reforma.

Hasta el año pasado, la Constitución había sufrido 29 reformas, la mayoría de las cuales se refiere a aspectos del funcionamiento del Estado que podían haber sido reglamentados a través de leyes.

Los líderes políticos no han entendido que una constitución debe limitarse a establecer la estructura básica del Estado, fijar los límites y definir las relaciones entre los poderes del Estado y de estos con sus ciudadanos, y organizar el ejercicio del poder político.

Pero en Colombia, la Constitución se refiere no sólo a esos aspectos profundos y duraderos del funcionamiento del Estado, sino a circunstancias coyunturales que pueden reglamentarse por ley, y muchas veces las reformas han tenido el propósito de beneficiar a personajes y grupos políticos específicos.

Ahora mismo hay dos iniciativas radicadas en el Congreso para convocar una Asamblea Nacional Constituyente, a pesar de la oposición de los partidos Liberal y Conservador.

Aunque no tengan apoyo, su discusión y definición en el Congreso distrae a los legisladores de los problemas graves del país y no puede descartarse que se aprueben al menos cambios en algunos principios como la tutela y el reconocimiento de los derechos fundamentales, lo que significaría retroceder en la marcha de la consolidación de la democracia. Sobre todo, que se aprueben cambios en temas como la reelección presidencial que implanten en Colombia un caudillismo que se parezca mucho a la dictadura.

Lo mejor que podrían hacer los autores de esas iniciativas es retirarlas y lo mejor que podría hacer el Congreso es olvidar de una vez por todas el embeleco de las asambleas constituyentes.

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese