Según el más reciente estudio que realiza del Ministerio de Educación, el Ministerio de Cultura, el DANE y otras entidades colombianas sobre los hábitos de lectura en el país, sólo el 40,7 % de la población en edad laboral se consideraba lector habitual, la mayoría de ellos de textos relacionados con su profesión o con sus estudios.
La falta de costumbre y de tiempo, y el difícil acceso a los libros, son algunas de las razones que dieron los encuestados para no leer.
En promedio, los colombianos leen si acaso dos libros al año, y tan precaria cifra explicaría las dificultades en muchos campos que experimentan los jóvenes colombianos
La lectura es un hábito que debe fomentarse desde muy temprana edad, para aprovechar integralmente los múltiples beneficios que tiene en la gente, como mejores oportunidades, mayores posibilidades de éxito académico y laboral, y buena salud cerebral.
Quien adquirió desde niño el hábito de la lectura tiene mayores posibilidades de obtener información, ampliar su vocabulario, cometer menos errores de ortografía, expresarse mejor, e incrementar su memoria y su capacidad creativa.
Estos y otros beneficios evidentes relacionados con la expansión del conocimiento no parecer ser razón suficiente para que los colombianos hagan de los libros, los periódicos o las revistas una parte importante de su vida.
El estudio de los hábitos de lectura de los colombianos siempre revela datos sorprendentes, entre ellos que las mujeres leen más que los hombres, que aumentó el número de lectores de periódicos y revistas, pero todavía no es un porcentaje significativo, especialmente en la franja de los jóvenes.
Otro dato es el desarrollo de la lectura en Internet, que creció el doble en sólo cinco años, especialmente entre la población joven. Este crecimiento es simultáneo con el decrecimiento de la lectura de libros.
El fomento de la lectura es un asunto de la sociedad entera, pero el hábito es una elección muy personal, de manera que las políticas o las campañas que se proponen aumentar y cualificar la lectura, deben incluir un conjunto de estrategias que van más allá de la escuela o en general, del ámbito académico, aunque la educación es uno de los lugares más importantes para la formación de hábitos lectores.
Consciente de la necesidad de contribuir a fomentar el hábito de la lectura en la población de su área de influencia, El Universal ha decidido emprender a partir de hoy una campaña a través de la disposición de zonas específicas para promocionar toda la oferta editorial de Editora de Mar, empezando en los centros comerciales más visitados de la ciudad.
Allí habrá salas cómodas donde cualquier persona podrá leer El Universal, el semanario Gente Bahía y las revistas Dónde, Viernes y Nueva.
Es una puerta de entrada para que la ciudadanía conozca lo interesante y útil que puede encontrar en estas publicaciones y la manera como su lectura frecuente puede ayudarlo a resolver muchos de sus problemas cotidianos y a facilitar su vida diaria.
¡Los invitamos a leer!