Fue un vecino quien le habló a Oscar Iván Gómez Díaz sobre el anuncio del Gobierno Nacional de que empezarían con el Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos (RAMV) en todo el país. Ese día, mientras leía la noticia en el periódico local, advirtió que era un forastero y sintió miedo.
Gómez Díaz nació Valencia, la ciudad más poblada del Estado Carabobo, en Venezuela. Su familia lo impulsó a emprender el viaje hasta Colombia con la firme intención de “probar una mejor suerte”. Trajo consigo una maleta pequeña y una gran ilusión de conseguir un mejor bienestar para los suyos.
Tras cruzar la frontera, Oscar Iván llegó a Barranquilla y después se vino hasta Cartagena donde su hermana, también venezolana, lo esperaba. Ella lo ayudó a conseguir un empleo como vendedor de minutos en el barrio Los Caracoles.
Eligió el miércoles para hacer ‘la cuestión del censo’ tras negociar un permiso con su jefa. Oscar fue hasta las oficinas de La Localidad 3, junto a la Biblioteca Jorge Artel, en el Socorro, uno de los puestos habilitados por la Oficina de Gestión del Riesgo.
Unas diez personas ya hacían fila cuando el llegó. Se reconoció en muchos rostros y no tardó en ubicar la oficina donde debía dirigirse. "¿Está es la fila para el censo?", preguntó a una mujer. !Sí, aquí van pasando" le respondió y se dispuso detrás de ella.
Patricia Zapata, alcaldesa de la Localidad 3, convirtió la oficina jurídica en el espacio para atender a los venezolanos. “Ante la falta de espacios y procurando que en este trámite ellos puedan sentirse cómodos, mudé a los abogados y ahora esta oficina solo es para hacer el RAMV”, dijo mientras daba una mirada a las personas que realizaban el censo ese miércoles.
En la oficina se ubican cuatro mujeres frente a un computador en el que tienen disponible el formulario del Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos. Allí y con el llamado de “siguiente” atienden a cada compatriota residente en Cartagena, que no solo les proporciona sus datos básicos, sino también una historia, una lucha de vida.
“Durante el día yo atiendo entre 10 o 20 personas. Vienen familias completas, otras veces adultos mayores y jóvenes. Muchas veces no es fácil escuchar sus historias y no sentir pesar porque noto que para trasladarse hasta aquí hicieron un esfuerzo muy grande. He atendido personas que han venido sin comer, que no tienen para el pasaje de un bus”, cuenta una de las mujeres encargadas de hacer el censo.
A los venezolanos se les pregunta por datos básicos como nombres completos, edad, estado civil, lugar de nacimiento y otros intems como enfermedades que padecen, personas a cargo, y profesión u ocupación.
En la sala de espera hay varias mujeres sentadas sobre un sofá que esperan su turno sin prisa. Una de ellas, sin embargo, parece impaciente y no para de mirar su reloj.
Está embaraza y llegó desde Caracas para recibir atención para su bebé. Otra mujer llega a realizar el censo con un niño dormido entre sus brazos. Mientras llenaba la cita le pregunta a la joven que le atiende:
- "¿Niña, con esto nos van ayudar?"
La joven le sonríe y le dice que “solo es un requisito que necesita el Gobierno para que ellos puedan estar en el país”
- "¿Pero no recibimos alguna ayuda económica?"
- "No" responde la joven.
Oscar Iván Gómez logra registrarse en el censo. Se despide de algunos ‘compatriotas’ que reconoció mientras hacia la fila y se apresura para llegar al puesto de venta de llamadas que atiende.
En la sede de la Biblioteca Jorge Artel queda todavía la fila.

¿Cómo avanza el censo?
Desde el pasado 6 de abril, día que inició el censo, 6.400 migrantes venezolanos han sido censados en Cartagena.
De acuerdo a lo manifestado por Cindy Paola Ortiz, coordinadora del RAMV, de los 6.400 migrantes censados, 600 residen en el corregimiento de Bayunca y el resto, 5.800, en barrios de la ciudad.
No obstante, aún faltan muchos por registrarse. “Tenemos 10.000 venezolanos en Cartagena, incluyendo los corregimientos”, por lo cual invitó a las personas provenientes del vecino país a acercarse a los puntos dispuestos para el censo.
Sobre el RAMVEl Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos es un proceso ordenado por el Gobierno nacional a todas las ciudades del país, para ampliar la información sobre la migración de venezolanos. La información recaudada servirá como soporte para la formulación y diseño de la política integral de atención humanitaria, con el fin de que la oferta de servicios se haga con la información más acertada, según el decreto 542 del 21 de marzo de 2018.

