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El léxico champetúo, de boca en boca

Cartagena tiene una cultura popular y dentro de ella hay una forma de hablar a la que se le ha denominado “champetúa”.

Esta particular manera de comunicarse entre amigos recoge palabras y frases muy creativas originadas de las vivencias de barrio y que generación tras generación van evolucionando hasta tomar otras formas y diversos significados. Por ejemplo: “sisas”, “sisaya”, “silla”; las tres significan sí, una respuesta afirmativa dada de una manera jocosa, descomplicada.

“Para que sientas el meque”, era una frase muy usada en los juegos de bolita de uñita. Era común que un niño gritara emocionado cuando golpeaba la bolita de otro: ¡meque!”. La palabra salió del contexto del juego y se expandió a otros escenarios para significar: “para que sientas mi fuerza”

Algunas de estas expresiones hacen parte del cancionero de champeta, encontrando en él un camino para ser escuchadas y repetidas en otras clases sociales. Pero la principal puerta que se le ha abierto al “léxico champetúo” para romper el lente de la discriminación, con el que mucha gente en Cartagena mira todo lo popular, es la tecnología.

Los celulares con cámara de foto y video y las redes sociales han facilitado la visibilización de lo que antes podía ser vetado en los medios de comunicación. Gracias a ella, la champeta, esa expresión cultural y rebelde de la pobreza, se ha hecho sentir y con mucha energía no solo en todos los rincones de Cartagena sino del país. Ya la champeta no se baila solo en las casetas de La Candelaria, El Pozón u Olaya Herrera; la champeta ahora suena en las emisoras, se baila en los clubes sociales y arma la gozadera en los programas de televisión.

Los cantantes de champeta encontraron en diversos sofware y en las redes sociales una alternativa para producir sus álbumes con mayor calidad, con fusión de sonidos, efectos especiales y videos; y por supuesto darlos a conocer. En ese boom emergió la industria de la cultura popular captando consumidores ávidos de propuestas nuevas. Y en todo ese torrente entusiasta se cuela el léxico champetúo adaptándose sin mucho esfuerzo a la personalidad de quien lo quiera usar y al contexto social en dónde se quiera expresar.

“El lenguaje es vivo y muy dinámico. Eso quiere decir que está sujeto a cambios y los cambios más importantes que estamos viendo en Cartagena en este momento es el cambio de generación de consumidores y de ciudadanos; y el cambio tecnológico manifestado en las redes sociales. Teniendo eso claro podemos decir que no es que los muchachos de Manga, Crespo o Bocagrande se vayan a El Pozón a codearse con los jóvenes de allá y aprender su manera de hablar, lo que pasa es que por las redes sociales todo el mundo está conectado y aunque pertenezcan a distintas clases sociales hacen parte de la misma generación, son jóvenes y manejan la lógica de la tecnología. Eso hacen que se entiendan indiscriminadamente”, manifiesta el comunicador social e investigador de la Universidad de Cartagena, Ricardo Chica.

La tecnología y la industria le han abierto un espacio a la champeta en los lugares donde antes estaba prohibida, pero no se puede olvidar que este género musical sigue “retratando” las experiencias de las clases barriales de Cartagena, donde sus habitantes tienen claro que la mayor manifestación de violencia es la pobreza. 

Escuche el diccionario oral por Rafael Escallón

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Comentarios

OJO NO CONFUNDAN HABLAR VULGAR,SOEZ Y GROSERO A HABLAR COSTEÑO

Comencemos con una pregunta y una respuesta tomada de Google ¿QUE ES CULTURA? Conjunto de conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo, a una clase social, a una época, etc. esta claro... lo que dices de nuestra africanidad si es cierto ( TRES LENGUAS la primera ESPAÑOL, BANTU y lengua caribe MALIBU) , somos descendientes de ese continente y eso hace que como caribes al pronunciar las palabras nos traguemos letras, seamos por decirlo de una manera secos al expresarlas valido y orgulloso de eso, por que esto nos identifica a nosotros y desde aquí todos(Caribeños) veamos el mundo dentro de un contexto de cosmovisión.

El lexico podriamos decir el inventario de vocablos de una region, pero cuando dentro de una sociedad recogemos expresiones de todo calibre, desechando, reciclando y DESTRUYENDO la raiz que es el ESPAÑOL y ademas acompañamos todo esto con vulgaridad, chabacaneria y soez, se genera involucion en el IDIOMA RAIZ que es el español.
Te comento algo... los paises centro americanos llamese PANAMA, COSTA RICA; PUERTO RICO O DOMINICANA tienen este mismo caso, donde las expresiones son ciclicas y te daras cuenta que todos estan con el mismo corte(Regueton, DanceHall, pandillas,Maras SalvaTruchas, Narcotrafico, apologia al sexo.. etc etc)., este conglomerado de situaciones han degenerado tambien nuestro lexico creanlo o no.

Yo te digo algo todas esas expresiones o palabras que aparecen en el video de estos jovenes lo que hacen es hacer precario el español, asi como existe comida rapida asi estos jovenes estan emparapetando el IDIOMA (independiente la region donde estan) cualquier palabra vulgar enseguida es usada y mañana toman otra y asi, eso es lo que esta destruyendo el idioma.

Mira otra cosa aunque no crean la musica a aportado a la destruccion y no digo solo la champeta es cualquier genero, el reguetton es un arma muy destructora...

EL COLMO EL UNIVERSAL

Esto no es una nota cultural, es una apología a lo soez y vulgar. De sobra sabemos que esas palabras que se han enconado en nuestro léxico tienen un trasfondo de mal gusto que degenera en chabacanería, relajo, falta de estudio y poca visión de mundo. Digan lo que digan, jamás verán a un niño que repite estas palabras en su dia a dia, pensando en ser un empresario cuando esté grande; a lo sumo un empresario de la música criolla, pero no de los valiosos como Anne Zwing o Elio Boom, sino como cualquiera que no dura un verano y solo sale a hacer escándalo y se convierte en ave pasajera. Por favor señores de los medios de comunicación, ya bastante tenemos con las emisoras vulgares que insisten en hundir en el lodo de la ignorancia a nuestros jóvenes, como para que ustedes también aporten ahora su grano de arena en la podredumbre intelectual de las futuras generaciones. Aunque no lo crean, solo tengo 36 años y me considero una persona muy joven, pero en mi casa nunca me permitieron repetir una mala palabra por muy de moda que estuviera, y eso lo agradezco porque mi comportamiento hoy en día me ha llevado a ser un profesional exitoso y además respetado por los mayores y menores que yo... Por favor imaginen por un momento qué respeto puede inspirar un joven que habla "a lo bien" o siente "el meque" y dice "sisalla pero cayeye..." eso, señores de El Universal, nos aleja cada vez más de las sociedades que avanzan y nos mantiene como los payasos de Colombia a los cuales solo nos voltean a ver para venir a divertirse pero a los que nadie toma en serio.