Para noviembre, según la agenda de obras del Tramo 5A de Transcaribe, está previsto demoler la “loma” de Bazurto, una de las intervenciones más delicadas del macroproyecto por sus
implicaciones en la movilidad y para los comerciantes de esa zona.
Según José López Amarís, gerente de Transcaribe, pese a que en el proyecto se tiene la intervención proyectada para noviembre, es posible que se adelante, dependiendo del ritmo de las obras
preliminares.
“Nos estamos adelantando al cronograma, ya vemos pavimentos fundidos que teníamos previstos para el 16 de octubre y ya están listos, nos anticipamos con el propósito de intervenir el puente de Bazurto, que es de las obras más importantes”, explicó López.
La movilidad durante las obras es la preocupación de la mayoría de los ciudadanos que habitualmente tienen como destino Bocagrande, el Centro Histórico y el mercado de Bazurto, ya que este es punto obligado para el paso de vehículos de transporte público.
Por ello la Gerencia de Transcaribe y el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT), comenzaron el estudio de un plan de manejo de tráfico para minimizar el impacto de la movilidad en la zona durante las obras del puente.
Donde está el puente de Bazurto se construirá una intersección a nivel (glorieta) que mejorará la movilidad.
Más recursos
La Gerencia de Transcaribe dijo que presentará al Gobierno Nacional un proyecto para aprobar recursos adicionales para la intervención de las vías principales de algunos barrios y así lograr que se cubran con calidad y rapidez las rutas que ahora están abandonadas.
Se espera que las obras del Tramo 5A se terminen en 9 meses, una vez terminadas, se tendría la infraestructura necesaria para operar el Sistema Integrado de Transporte Masivo.
La administración del alcalde Trujillo Vélez espera tener el proyecto terminado en 14 meses.
Campaña de cultura ciudadana
En los próximos meses se iniciará una campaña pedagógica para que los ciudadanos se familiaricen con el nuevo sistema de transporte. Durante la campaña se informará sobre los tipos de buses, la tecnología y el mecanismo de pago, las paradas y las rutas, todo con el objetivo de que los usuarios estén preparados para afrontar el cambio.

