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James Thurman, comandante de las fuerzas estadounidenses en Corea del Sur.
AP Nah Hye-soo
El comandante de las fuerzas estadounidenses en Corea del Sur reclamó este martes al Pentágono más misiles y helicópteros de ataque, en un contexto de amenazas crecientes de Corea del Norte al Sur.
“Con el fin de reforzar nuestras capacidades para realizar combates, pedí que seamos prioritarios para recibir escuadrones suplementarios de ataque y reconocimiento” además de “capacidades mayores en términos de misiles balísticos de defensa”, declaró el general James Thurman en un foro.
“También pedí aumento de capacidades en términos de misiles balísticos de defensa”, añadió, y dijo que tiene confianza en la respuesta del Pentágono.
Las palabras del general estadounidense llegan después de que Pyongyang amenazara varias veces a Seúl con “una guerra sagrada” en diatribas de virulencia creciente.
Estados Unidos, aliado del Sur en la guerra de Corea (1950-1953), tiene 28.500 soldados en ese país.
“Pienso que podemos obtenerlos”, declaró el general, y añadió que la prioridad era mantener “una situación estable y pacífica” en la península coreana. “Me aseguraré de que mantengamos el nivel de preparación más alto”.
Desde la muerte del dirigente norcoreano Kim Jong-Il, en diciembre de 2011, y la llegada al poder de su joven hijo Kim Jong-Un, menos de 30 años, las tensiones entre ambos países no parado de subir.
Imágenes de satélites hacen pensar que el Norte desarrolla capacidades nucleares. Los analistas piensan que el nuevo dirigente del país necesita demostrar su potencia militar después del fracaso de un lanzamiento de cohete en abril.
Corea del Norte realizó dicho lanzamientos apenas unas semanas después de firmar con Estados Unidos un acuerdo por el que prometía congelar todo ensayo nuclear, programa de misil o enriquecimiento de uranio.
Pyongyang aseguró el sábado que no tiene la intención “por ahora” de proceder a una tercera prueba nuclear aunque acusó a Seúl de obligarle a ello.
El Departamento norteamericano de Estado exigió el lunes a Corea del Norte que se deje de palabras “provocadoras”.