“El veto, una vez más, de las autoridades estadounidenses (a que Cuba participe en la Cumbre) demuestra fehacientemente que estas no albergan real voluntad para 'conectarse' con sus vecinos del Sur, ni para cambiar su política agresiva contra nuestro país”, dijo el diario oficial Granma.
La negativa de Washington a la participación cubana “evoca el lenguaje clásico de la guerra fría, con el que se pretende justificar el hecho de que las expresiones del gobierno de (Barack) Obama relativas a un cambio de política hacia Cuba no hayan trascendido la retórica. Nada ha cambiado en la esencia de la política de hostilidad estadounidense hacia nuestro país”, agregó.
Granma insistió que a Cuba no “le interesa tener relación alguna con la Organización de Estados Americanos (OEA), de la cual fue marginada en 1962 por presiones de Washington, que ha servido como plataforma de los Estados Unidos para agredir y expoliar a América Latina y el Caribe”.
