La medida completa la nacionalización de la industria eléctrica que hasta la década pasada estaba bajo control del Estado. El 1 de mayo de 2010 el mandatario había nacionalizado las cuatro mayores plantas hidroeléctricas.
“Estamos nacionalizando la Transportadora de Electricidad a nombre del pueblo boliviano y como justo homenaje a los trabajadores que lucharon por la recuperación de los recursos naturales y de los servicios básicos”, dijo el mandatario durante una ceremonia de homenaje a los trabajadores en el palacio presidencial.
El decreto de nacionalización señala que una “empresa independiente” valuará los activos y establece 180 días para iniciar una negociación con los propietarios y fijar el monto de la indemnización.
El embajador de España en La Paz, Ramón Santos, declaró a medios de prensa que “la medida no le ha gusta a mi gobierno”.
Agregó que “aceptamos que el gobierno de Bolivia puede adoptar estas medidas pero nos parece que está mandando una señal negativa que genera desconfianza”.
Por su parte, la gestora de la red eléctrica española REE se mostró “sorprendida” por la decisión de Morales, asegurando que pedirá “una compensación adecuada”, según la prensa española.
Red Eléctrica de España (REE) ha lamentado dicha decisión y aseguró que “desconocía hasta la fecha” esas intenciones, publicaron varios medios españoles citando fuentes de la empresa.
