La OCDE revisó a la baja sus proyecciones de crecimiento económico de las principales potencias occidentales, exceptuando a Japón, y advirtió del riesgo de “estancamiento” de Europa, en un informe publicado este miércoles.
La entidad prevé ahora que el Producto Interno Bruto (PIB) mundial crezca este año un 3,1%, en lugar del 3,4% que proyectaba en noviembre pasado. Y la recesión de la zona euro será de 0,6%, en lugar del 0,1% que barajaba en su informe anterior.
El letargo de la actividad económica podría llevar al bloque formado por 17 países a una situación de “estancamiento, con consecuencias negativas para la economía mundial”, advierte la OCDE, que urge al Banco Central Europeo (BCE) a dar más apoyo a la reactivación.
Eso es precisamente lo que hizo el banco central de Japón y que generó una mejora “espectacular” de la situación del archipiélago, según los expertos de la OCDE, organismo con sede en París que agrupa a la mayor parte de los países desarrollados.
Debido a esas medidas, la OCDE aumentó a más del doble -de 0,7% a 1,6%- sus previsiones de crecimiento del PIB japonés en 2013.
En 2014, se producirá una desaceleración, con un crecimiento de 1,4% del PIB nipón, aunque esa cifra sigue siendo muy superior al 0,8% previsto en noviembre.
En Estados Unidos, el saneamiento del sector financiero y el retorno de la confianza de los mercados permitirán este año un crecimiento de 1,9% (una hipótesis una décima por debajo de la previsión de noviembre, de 2%), antes de repuntar a 2,8% en 2014.
La ligera revisión a la baja de la estimación de 2013 se debe principalmente a los recortes presupuestarios automáticos vigentes desde este año a causa de la imposibilidad de acuerdo de los demócratas del presidente Barack Obama y de la oposición republicana sobre la reducción del déficit público.
En China, un país que no es miembro de la OCDE, el crecimiento de 2013 será “inferior al normal, por segundo año consecutivo”, pero en 2014 la aceleración del comercio mundial podría estimular la actividad en la potencia asiática, con un crecimiento de 8,4% de su PIB.
En Brasil (que tampoco forma parte de ese club), la OCDE prevé un crecimiento de 2,9% en 2013, después de un exiguo 0,9% en 2012. Las últimas estimaciones del gobierno brasileño son de un 3,5% de aumento del PIB este año.
