Tras unas ocho horas de refriega, los campesinos se dispersaron al interior de la selva y los policías tomaron el control de la reserva, según informó Gregorio Almada, viceministro de Seguridad, del ministerio del Interior.
Previamente, Lugo leyó un comunicado en la residencia oficial.
“Expreso mi gran pesar y repudio a los hechos que condujeron al fallecimiento de personas”, dijo el mandatario que agregó: “manifiesto mi firme respaldo a la tarea de las Fuerzas del orden que se desempeñan en defensa y preservación de la ley”.
“He ordenado a las Fuerzas Armadas a sumarse de inmediato desde su misión específica en apoyo a este operativo”, afirmó, y se retiró sin aceptar preguntas.
El ministro del Interior Carlos Filizzola informó sobre el deceso en combate de diez campesinos.
El comisario Walter Gómez, jefe de investigaciones policiales en Curuguaty, 400 kilómetros al noreste de Asunción, declaró a la radioemisora Cardinal de Asunción que la balacera continuó por muy largo rato ayer, pues los campesinos se rehusaban a salir. Confirmó la muerte de siete policías.
El número de policías fallecidos también fue ratificado por la dirección del hospital público del departamento de Curuguaty.
El jefe de Estado suspendió abruptamente sus actividades oficiales debido a que uno de los muertos es el comisario Erben Lovera, hermano del jefe de seguridad militar del mandatario, coronel Alcides Lovera.
La reserva forestal de 2.000 hectáreas se encuentra en el interior de la hacienda Morumbí, propiedad del exsenador del opositor Partido Colorado Blas Riquelme.
