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Martes 18 de junio de 2013 Ediciones anteriores |
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El general Kasem Jamal Suleimán (izq.) y el portavoz del ministerio sirio de Relaciones Exteriores, Jihad Makdisi, también rechazan lo dicho por Ban Ki-moon respecto a una guerra civil catastrófica de la que el país no podría recuperarse.
AP Muzaffar Salman
La oposición atribuye la masacre a las milicias favorables al régimen, al tiempo que la ONU informó tener “fuertes sospechas” de la participación de esas milicias.
La masacre de Hula (centro) del 25 de mayo con saldo de 108 víctimas, entre ellos 49 niños, según la ONU, fue perpetrada por “grupos armados”, indicaron los resultados preliminares de la investigación realizada por las autoridades sirias, afirmó el jefe de una comisión de investigación conjunta justicia-ejército.
“Grupos armados mataron a familias pacíficas” que “habían rechazado levantarse contra el Estado y estaban en desacuerdo con los grupos armados”, en referencia a la oposición armada que combate a las tropas gubernamentales, anunció el general Kasem Jamal Suleimán en una conferencia.
Aseguró que “entre 600 y 800 hombres armados (...) provenientes de regiones vecinas de Hula comenzaron a atacar la zona y las tropas gubernamentales”.
Siria lamentó asimismo las declaraciones del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y afirmó que este se convirtió en “anunciador” de guerras civiles.
“Es lamentable que el secretario general de las Naciones Unidas se haya apartado de su misión de mantenimiento de la paz y de la seguridad en el mundo, para convertirse en un anunciador de guerras civiles”, dijo ante la prensa el portavoz del ministerio sirio de Relaciones Exteriores, Jihad Makdisi.
Ban había dicho en Estambul en un Foro de la Alianza de las Civilizaciones, apadrinado por la ONU, que masacres como la cometida “pueden llevar a Siria a una guerra civil catastrófica (...) de la que el país no podrá recuperarse”.
A su vez, los insurgentes del Ejército Sirio Libre (ESL) dieron plazo hasta hoy al gobierno del presidente Bashar al Asad para que aplique el plan de paz de Kofi Annan, que no ha logrado frenar la violencia en el país.
Por otra parte, la principal coalición opositora siria pidió al emisario internacional Kofi Annan que el número de observadores de la ONU en Siria pase de 300 a 3.000 para vigilar mejor la tregua instaurada el pasado 12 de abril, violada permanentemente desde entonces.