Turquía decidió construir un "muro de seguridad" en una pequeña parte de su larga frontera con Siria para mejorar la vigilancia, indicó este jueves el ministro turco de Aduanas y de Comercio, Hayati Yazici.
Este muro, que tendrá una longitud de 2,5 km, se construirá en la zona situada en los alrededores del puesto fronterizo de Cilvegozu, en la provincia de Hatay (sur), frente al pueblo sirio de Bab al-Hawa, explicó Yazici a la cadena de información NTV.
"Se tratará de alambradas de espino y de un muro sobre el que se instalarán cámaras de vigilancia" para impedir las infiltraciones desde Siria, dijo. "Esta construcción aumentará la seguridad en esta zona".
El pasado 11 de febrero, un atentado con coche bomba, que Ankara atribuyó al régimen de Damasco, dejó 17 muertos y 30 heridos en el puesto fronterizo de Cilvegozu.
Por otro lado, las autoridades turcas decidieron el martes restringir durante un mes las entradas y salidas en el único puesto fronterizo con Siria que aún controla el gobierno de Bashar al Asad, tras el doble atentado con coche bomba que causó 51 muertos el 11 de mayo en Reyhanli.
Sólo los residentes turcos que procedan de Siria y las personas que no sean sirias y transiten por Turquía estarán autorizados a franquear el puesto de Yayladagi, a 90 km de Reyhanli.
Turquía acusó del ataque de Reyhanli a un grupúsculo clandestino de extrema izquierda turco relacionado, según sus responsables, con los servicios de inteligencia del régimen del presidente sirio, lo que este último desmintió.
Turquía, que apoya a los rebeldes sirios y pidió la marcha del presidente Asad, acoge en su territorio a unos 400.000 refugiados de Siria.