Bertilda Berrío Blanco ahora tiene como meta comprar una casa.
La madre de cinco hijos, tres de ellos con parálisis cerebral, residente en el sector 19 de febrero de El Pozón, sigue recibiendo ayudas por parte de cartageneros que se han conmovido con su drama.Un televisor, colchoneta, nevera, estabilizador, dos licuadoras, paquetes de paños y alimentos, son los “regalos” que ha recibido Bertilda.
Además, indica, le prometieron llevarle una estufa a principio de esta semana que se inicia mañana.
Otras personas han llamado para decir que llevarán más ayudas en especie, y se espera que se consolide la entrega de sillas de ruedas para sus pequeños.
La noticia salió a la luz cuando Berrío lanzó un agónico grito de ayuda pues no tiene los recursos suficientes para mantener a sus hijos, especialmente a Sebastián, Isaac y Osmel, los niños con parálisis cerebral que necesitan una mejor atención y cuidado.
La madre trabaja haciendo aseo en casas de familia dos veces a la semana. Tiene además una hija, de 15 años, que está embarazada y es la que le ayuda a cuidar a sus pequeños hermanos cuando la madre labora.
La mujer sueña con tener vivienda propia porque su residencia actual tiene un espacio reducido que impide el libre traslado de los menores.

