Los residentes del barrio Torices aseguran que están cansados de que cada vez que llegan las lluvias, una de sus calles se llena de lodo y agua que vienen del callo de Juan Angola, que según ellos se vuelven putrefactas.
“Cuando empieza a llover enseguida se llena la calle de barro y agua. Eso llama mosquito y es peligroso por las infecciones que pueden coger los niños que ya no pueden ni jugar en la calle”, expresó una moradora del sector.
Afirman que han reportado el hecho ante las autoridades distritales y que esperan una pronta solución.

